Sa Feixina y el conflicto de la Policía Local han centrado el último pleno de Jose Hila como alcalde.
De once asociaciones vecinales que han participado en el pleno para tratar el tema del monumento, diez han abogado por su protección.
Una sesión caldeada en la que el alcalde ha pedido silencio y respeto ante las quejas de los vecinos en las intervención de Llorenç Carrió, regidor de Cultura, Patrimoni, Memòria Històrica, quien ha insistido en la necesidad de derribar el monumento por ser "fascista".
Ante su intervención, la popular Lourdes Bosch le ha reprochado su ánimo de "venganza y resentimiento". "Ustedes remueven el pasado", les ha dicho.







