La Sección Primera de la Audiencia Provincial de Baleares juzga este lunes a dos policías nacionales y al hombre al que detuvieron, acusado también de agredir a los agentes durante un episodio ocurrido en Palma en abril de 2021.
VERSIONES ENFRENTADAS EN EL BANQUILLO
La vista oral ha arrancado con la declaración del principal procesado, quien está acusado de lesiones y daños contra los agentes. El hombre ha reconocido que aquella noche mantuvo una discusión con su pareja, pero ha negado que la agrediera o amenazara.
Según su relato, tras la disputa cada uno se marchó por su lado. Más tarde supo que ella había llamado al 112. Poco después se topó con varias patrullas de la Policía Nacional.
“Pensé que era una redada o que me iban a multar por no llevar mascarilla, pero uno de ellos, muy alterado, me dijo ‘te voy a enseñar a respetar a las mujeres’ y comenzó a agredirme con la porra”, ha declarado ante el tribunal.
El acusado sostiene que solo intentó protegerse de los golpes. “No me explicaban nada. Les dije que me dejaba detener, pero que dejaran de pegarme”, ha afirmado.
RECONOCE DAÑOS; NIEGA AGRESIONES
El procesado ha admitido que se puso violento y que causó daños en el vehículo policial al golpear la luna y la puerta trasera —desperfectos valorados en más de 200 euros— porque temía que los agentes también agredieran a su familia, que se había desplazado hasta el lugar.
No obstante, ha negado haber atacado a los policías. “Lo último que se me ocurre es dar un manotazo a un agente”, ha asegurado.
LA VERSIÓN DE LOS AGENTES
El primero de los agentes, por su parte, ha asegurado que en la detención se empleó la fuerza mínima e indispensable y siempre con las defensas reglamentarias ante una actitud "chulesca y prepotente".
Los golpes, ha explicado, siempre fueron dirigidos a las piernas para poder desequilibrarlo y arrestarlo. El agente ha asegurado que nunca golpeó al detenido en la cabeza "por la peligrosidad que supone" y que, como mucho, le golpeó en la parte baja de la espalda o la zona lumbar. "Nunca tuve intención de lesionar. En toda mi carrera he utilizado la defensa reglamentaria en contadas ocasiones. No es agradable pegar a nadie", ha concluido.
El policía ha añadido que fue cuando estaba hablando con la mujer que había alertado del episodio de violencia machista cuando vio acercarse al hombre "muy envalentonado". "Le puse el brazo en el pecho y le pedí que guardara la distancia de seguridad, pero sin mediar palabra me golpeó en el brazo y de un golpe en la cara me arrancó las gafas", ha relatado.
El segundo agente, que estaba en prácticas en aquel momento, se ha pronunciado en términos parecidos a su compañero y ha recordado que sacaron las porras cuando el hombre agredió al primer agente.
Igual que su compañero, ha defendido que ante la actitud del individuo le golpearon en las piernas y en los glúteos para poder reducirlo.
LA VERSIÓN DE LA FISCALÍA
La Fiscalía sitúa los hechos la noche del 14 de marzo de 2021, cuando varias patrullas acudieron a una calle de Palma tras recibir un aviso por un posible caso de violencia de género.
Según el escrito de acusación, cuando los agentes intentaron detener al sospechoso, este propinó un manotazo a uno de ellos. Posteriormente, ya dentro del vehículo policial, golpeó la luna y la puerta trasera.
El Ministerio Público sostiene que los dos policías procesados lo golpearon con sus porras en el tronco superior y en la cabeza con la intención de frenar su actitud y evitar una posible huida. Sin embargo, considera que los golpes en la cabeza no eran estrictamente necesarios y que provocaron diversos traumatismos al detenido.
Por ello, la Fiscalía solicita 11 meses de prisión para cada uno de los agentes por un delito de lesiones. Para el tercer acusado reclama tres años y dos meses de cárcel por lesiones, daños y atentado contra la autoridad.








