Desde la gerencia del Mercat de l'Olivar explican a mallorcadiario.com que el sistema ya opera tanto en los aseos de hombres como de mujeres y contempla dos fórmulas de acceso. Por un lado, cualquier usuario puede acceder mediante el pago de 1 euro, abonable con tarjeta o pasarela digital. Por otro, los clientes que consuman en los diferentes puestos del mercado recibirán un código QR gratuito para utilizar las instalaciones sin coste adicional.
“Esta medida no busca generar ingresos, sino evitar desastres y garantizar el decoro de unas instalaciones pensadas para familias y clientes habituales”, señalaron a este digital desde la gerencia del mercado municipal de la capital balear. Asimismo, subrayaron que los baños de l'Olivar se habían convertido durante años en una alternativa a la falta de aseos públicos en Palma, con los problemas de mantenimiento y convivencia que ello generaba.
"Quien venga al Mercat de l'Olivar, que consuma"
Para Jaime Aguiló, presidente de la Asociación del Mercat de l’Olivar, la medida era inevitable: "Llevamos 20 años reclamándola, desde que se hicieron las obras en 2003. No debe verse como una exclusión hacia las personas sin recursos, sino como una iniciativa para cuidar las instalaciones. Queremos que los baños estén en condiciones, que no haya escenas desagradables y que quien venga al mercado también consuma. En toda Europa funciona así".
SIN FINANCIACIÓN MUNICIPAL
Cabe precisar que la instalación de estos torniquetes no ha contado con financiación municipal. Según confirmaron desde el Ajuntament de Palma, han sido los propios concesionarios del Mercat de l'Olivar quienes han asumido íntegramente el coste de los dispositivos y su mantenimiento.

MODERNIZACIÓN DE LOS MERCADOS
Ahora bien, la implantación de estos sistemas forma parte de la estrategia de modernización de los mercados municipales impulsada por el Govern balear. El pasado 12 de marzo de 2025, la Conselleria de Empresa, Empleo y Energía abrió una convocatoria de ayudas dotada con 200.000 euros para mejorar los mercados permanentes de las Illes Balears.
Estas subvenciones cubrían hasta el 80 por ciento de la inversión y elevaban la cuantía máxima por proyecto de 25.000 a 40.000 euros. En convocatorias anteriores ya se financiaron proyectos como taquillas refrigeradas en Pere Garau y el Olivar, cámaras de seguridad y contadores de personas en el Claustre de Menorca o la renovación de los baños del mercado de Santa Catalina.







