Cerca de unos vecinos de las infraviviendas de Sa Penya, que serán desalojados por orden judicial los próximos días 26 y 27 de abril, se han manifestado ante el edificio municipal de Can Botino donde en ese momento se celebraba un pleno extraordinario para aprobar el avance del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de la ciudad de Eivissa.
El motivo de la propuesta ha sido mostrar su oposición al desalojo, que afectará a unas 60 personas, 40 adultos y 20 niños. Los manifestantes han llevado con ellos a niños aunque era horario escolar. Algunos llevaban letreros en los que se podía leer: “No discriminar a la raza gitana”, “nos tiran a la calle sin dignidad” o “stop desahucios”.
Uno de los manifestantes, Sebastián Cortés, ha manifestado que no se piensan marchar de Sa Penya y que aunque los saquen de sus casas, seguirán en el barrio en colchones en la calle.
El concejal Pep Tur ha insistido en que están dispuestos a buscar una salida satisfactoria, pero igualmente están decididos a cumplir la resolución judicial de desalojar las infraviviendas de Sa Penya que ya fueron expropiadas en su día.






