Més per Menorca ha hecho públicas este lunes cuatro de sus propuestas respecto al sector primario. Nel Martí y Toni Moll, miembros de la candidatura de Més al Parlament, han asegurado que "Més per Menorca considera la agricultura y la ganadería como un sector estratégico de la Isla".
Més afirma que la agricultura y la ganadería "han de jugar un doble papel en Menorca. Primero, como productores de alimentos, y como gestores del territorio, ya que el sector agrario gestiona cerca del 80% del territorio de la Isla". En este sentido, Més ha lanzado cuatro medidas clave:
En primer lugar, dar un nuevo impulso al Contrato Agrario de la Reserva de la Biosfera (CARB). Més pretende recuperarlo y hacerlo anual, dotarlo económicamente y mejorar sus líneas "en la medida de lo posible", según ha explicado Toni Moll.
En segundo lugar, "adoptar medidas de discriminación positiva con las fincas extensivas que cuiden de sus recursos naturales y productivos a partir de las buenas prácticas agrarias".
En tercer lugar, revisar el Plan de desarrollo rural (PDR). Sus líneas de actuación prioritarias serán: "incorporación de jóvenes agricultores, inversiones, medidas agroambientales e inclusión de la agricultura ecológica como sector estratégico".
Por último, compensar los costos de la insularidad en relación al conjunto de las Baleares, y en Menorca, la doble insularidad.
Las declaraciones de Més vienen después de que la Asociación de Empresarios Agrarios de Menorca (AGRAME) se uniera el pasado sábado a las celebraciones de San Isidro, patrono de los profesionales del campo, que se celebró en el hotel rural de Alcaufar Vell, con asistencia de un buen número de asociados además del Presidente del PIME Menorca, Antoni Juaneda.
El Presidente de AGRAME, Guillermo de Olives Vidal, expresó su confianza en que los gobernantes que salgan elegidos en el próximo 24 de mayo seguirán dando su apoyo al campo. En ese sentido, destacó algunos logros de la Consellería balear de Agricultura, como el reconocimiento diferenciado de la agricultura de las islas en las ayudas europeas y del Gobierno de España.
Además, dijo, la Ley Agraria de Baleares constituye una buena herramienta para garantizar la supervivencia del sector primario. Para lo cual, los nuevos gobernantes deberán aprobar todo el desarrollo reglamentario que precisa la nueva ley.








