La propuesta ganadora del concurso de ideas plantea un equipamiento a gran escala que reunirá en un mismo espacio servicios como comisaría, unidad básica de salud, escoleta, oficina de atención ciudadana, centro de día, casal de barrio, centro de mayores, biblioteca y aparcamientos.
El alcalde de Palma, Jaime Martínez, ha asistido este jueves a la presentación de la propuesta ganadora del concurso de anteproyecto arquitectónico para el desarrollo del futuro centro de equipamientos de Pere Garau, a cargo de la UTE formada por los arquitectos Joan Fortuny y Martí Sanz.

La inversión prevista asciende a 14,3 millones de euros, las obras comenzarán en el verano de 2027 y el plazo estimado de ejecución es de 18 meses. Esta gran actuación sobre el antiguo cine 'Metropolitan' permitirá recuperar un espacio urbano en desuso desde hace más de 14 años y transformarlo en el mayor equipamiento público de Palma.
EDIFICIO "HÍBRIDO"
Uno de los elementos más novedosos del proyecto es su concepción como edificio “híbrido”, con más de 1.800 metros cuadrados de espacios polivalentes capaces de transformarse con el paso del tiempo, frente a otros 2.500 metros cuadrados de usos fijos, lo que permitirá adaptar el equipamiento a nuevas demandas sociales sin necesidad de grandes reformas. El diseño introduce además una plaza pública de acceso que conecta la calle con el interior del edificio, generando un espacio de transición que prolonga la vida urbana dentro del propio equipamiento y refuerza su integración con el barrio.
Otra de las claves del proyecto es la distribución funcional: los servicios de atención directa se ubicarán en la planta baja con acceso inmediato desde la calle, mientras que las plantas superiores se reservarán para usos más versátiles como biblioteca o salas polivalentes, configurando un modelo de organización pensado para optimizar la relación con los vecinos.

En el ámbito ambiental, el edificio aspira a convertirse en un equipamiento prácticamente autosuficiente desde el punto de vista energético. El proyecto incorpora soluciones como una doble piel en fachada, ventilación cruzada y un sistema de atrios —uno exterior y otro interior— que favorecerán la entrada de luz natural y la eficiencia térmica.
EJE DE CONEXIÓN
Este “vacío central” funcionará además como eje de conexión entre los distintos servicios, creando un espacio común que fomenta la interacción entre usuarios y actividades dentro del edificio. La propuesta también reduce el impacto volumétrico mediante una construcción escalonada que permitirá generar terrazas y zonas verdes en diferentes alturas, dotando a cada equipamiento de espacios exteriores propios, un aspecto poco habitual en este tipo de infraestructuras urbanas.
Asimismo, el proyecto prioriza el uso de materiales de proximidad con el objetivo de disminuir las emisiones de CO₂ asociadas a la construcción y favorecer la economía local, alineándose con criterios de sostenibilidad. El centro contará con una superficie total de 4.655 metros cuadrados sobre rasante y 2.631 metros cuadrados bajo suelo destinados a tres plantas de aparcamiento, además de patios específicos para la escoleta y el centro de mayores.








