Las Islas Baleares se consolidan como epicentro del turismo extrahotelero en España. Según los últimos datos publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), la comunidad volvió a encabezar los índices de ocupación en apartamentos turísticos y turismo rural durante el mes de julio, en un contexto en el que el conjunto del país registró un crecimiento del 3,8 % en las pernoctaciones extrahoteleras respecto al mismo mes de 2024.
Apartamentos: Baleares, a la cabeza de España
Los apartamentos turísticos marcaron el mejor comportamiento del sector en España, con un aumento nacional del 7,7 % en las pernoctaciones.
En Baleares, el dato fue todavía más contundente: la comunidad registró la mayor ocupación del país, con el 85,9 % de las plazas cubiertas, y en Mallorca esa cifra subió hasta el 88,1 %, el nivel más alto de toda España.
Turismo rural: máxima demanda en las Islas
El archipiélago también lideró el turismo rural, con más de 250.000 pernoctaciones en julio, un 4,5 % más que en el mismo mes del año pasado. La ocupación alcanzó el 65,7 %, el porcentaje más elevado a nivel nacional. Dentro del archipiélago, Menorca destacó con un 71,7 % de plazas ocupadas, superando incluso la media regional.
Campings y albergues: datos discretos
En contraste, el INE confirma que los campings apenas crecieron un 0,4 % en España, mientras que los albergues retrocedieron un 3,5 %.
Contraste con los hoteles
La otra cara de la moneda se observa en la planta hotelera balear. En julio, los hoteles de la comunidad sumaron 10,9 millones de pernoctaciones, apenas un 0,6 % más que en 2024, con una ocupación del 86 %. Zonas como Palma-Calvià llegaron al 88,8 %, mientras que en Sant Llorenç des Cardassar se rozó el 95 %, lo que confirma la fortaleza del modelo hotelero, aunque con síntomas de estancamiento frente al dinamismo del extrahotelero.
Verano desigual
Los datos del INE dibujan un escenario claro: Baleares sigue dominando el mercado turístico extrahotelero en España, gracias al tirón de los apartamentos y al repunte del turismo rural. Sin embargo, la ralentización general en el crecimiento de las pernoctaciones y el estancamiento en los hoteles apuntan a un verano menos explosivo de lo esperado.