Pillados dos en el aeropuerto de Palma con 2.740 cajetillas de tabaco en sus maletas. Los hechos se produjeron en la noche del pasado miércoles, cuando agentes de la Sección Fiscal de la Guardia Civil del Aeropuerto de Palma pusieron el foco sobre dos viajeros que acababan de desembarcar de un vuelo con origen en Madrid.
Ambos son ciudadanos del este de Europa, mayores de edad, y algo en su comportamiento o en los datos disponibles encendió las alarmas de los guardias civiles apostados en el control de salida.
INTENTARON NO DECLARAR EL CONTENIDO DEL EQUIPAJE
Los agentes localizaron a los dos pasajeros en el momento en que intentaban abandonar el aeropuerto sin haber presentado la preceptiva declaración del contenido de su equipaje, un trámite obligatorio cuando se transportan mercancías por encima de los límites legales establecidos. Los guardias civiles los interceptaron antes de que pudieran salir del recinto y procedieron a la inspección de sus maletas.
Lo que encontraron dentro no dejaba lugar a dudas: 2.740 cajetillas de tabaco de distintas marcas, cuidadosamente empaquetadas y distribuidas entre el equipaje de ambos viajeros. Un volumen muy superior al permitido para uso personal y que apunta a una operación de introducción de género de contrabando en el mercado balear.
MULTADOS POR CONTRABANDO
La mercancía fue intervenida de inmediato por los agentes, y los dos pasajeros han sido propuestos para una infracción administrativa en aplicación de la Ley de Contrabando. Esta vía sancionadora, de naturaleza no penal, es la habitual en casos de contrabando de tabaco cuando las cantidades, aun siendo significativas, no alcanzan los umbrales que activarían la responsabilidad penal.
El aeropuerto de Palma, uno de los más transitados de España durante los meses de mayor afluencia turística, es también un punto sensible para el control del tráfico ilegal de mercancías.







