La presión política sobre la presidenta del Congreso y expresidenta del Govern balear, Francina Armengol, se intensifica tras las últimas las revelaciones del informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sobre la compra de mascarillas y pruebas PCR durante la pandemia de 2020. PP y Vox han coincidido este martes en reclamar su dimisión inmediata, mientras que Més per Mallorca ha optado por exigir una reflexión interna al PSIB y ha criticado el cruce de acusaciones entre los principales partidos de ámbito estatal.
El portavoz del PP en el Parlament, Sebastià Sagreras, ha sido especialmente contundente al instar a Armengol a abandonar “mañana mismo” la presidencia del Congreso. En declaraciones a los medios, ha apelado incluso al “buen nombre de los ciudadanos de Baleares” para justificar su exigencia. El dirigente ‘popular’ ha recordado, además, que su formación elevará un escrito al Tribunal Supremo para que analice las supuestas “mentiras” que, a su juicio, habría vertido la expresidenta balear en relación con la gestión de la compra de mascarillas durante la pandemia.
Sagreras ha ido más allá al afirmar que Armengol “se benefició de los privilegios de su cargo para declarar por escrito y ahora sabemos por qué”, en alusión a su comparecencia ante el alto tribunal en el marco de la investigación.
En términos similares se ha pronunciado la portavoz de Vox en la Cámara autonómica, Manuela Cañadas, quien ha defendido que “la salida más ética y la que se merecen los ciudadanos es la dimisión inmediata de sus cargos”. La representante de la formación ha interpretado que el informe de la UCO confirma comportamientos impropios durante la pandemia, asegurando que mientras la ciudadanía permanecía confinada “ella se iba de copas”, además de acusarla de haber “mentido en sede parlamentaria”, un extremo que, según ha subrayado, estaría tipificado en el Código Penal.
MÉS PER MALLORCA
Frente a estas posiciones, el portavoz de Més per Mallorca, Lluís Apesteguia, ha adoptado un tono más matizado. Si bien ha evitado sumarse a las peticiones de dimisión, sí ha reclamado al PSIB una autocrítica por haber permitido, “por confiar en alguien de su partido”, que personas vinculadas a la trama pudieran operar en Baleares. “Creemos que esta crítica no se ha hecho con profundidad”, ha señalado.
Apesteguia también ha lamentado el clima político generado en torno a este caso, denunciando que la ciudadanía está “harta” de ver cómo PP y PSOE “se arrojan los trastos a la cabeza” a cuenta de los casos de corrupción. En este sentido, ha instado a ambas formaciones a activar mecanismos efectivos para evitar que se repitan episodios similares, independientemente de quién esté implicado. “Se llamen Ábalos o ‘M. Rajoy’”, ha apuntado, en referencia a polémicas pasadas que han afectado a ambos partidos.







