La salida de Emiratos Árabes de la OPEP será efectiva este viernes, 1 de mayo. A largo plazo, el país podrá bombear tanto petróleo como desee. Sin embargo, a corto plazo, la situación geopolítica en el Estrecho de Ormuz limita su capacidad de exportación de crudo y gas.
UN CARTEL QUE "PACTABA PRODUCCIÓN Y CONTROLABA PRECIOS"
Para PIMEM, la ruptura del oligopolio petrolero no es una noticia menor. La Federación lleva tiempo denunciando que la estructura de la OPEP+ funcionaba como un cartel en toda regla: "se pactaba la producción y se controlaban los precios", según sus propias fuentes.
La patronal defiende que avanzar hacia un "capitalismo inclusivo" —cuyo objetivo es proporcionar igualdad de oportunidades para las empresas y un libre mercado que favorezca la competencia— pasa precisamente por desmantelar este tipo de estructuras oligopólicas.
"ESPERAMOS QUE HAYA MÁS OFERTA Y BAJADA DE PRECIOS"
El presidente de PIMEM, Jordi Mora, ha sido claro en su análisis. "Esperamos que el oligopolio se rompa, haya más oferta de crudo y, por consiguiente, una bajada de precios por la competencia que se pueda generar", ha señalado.
Este escenario sería el adecuado para las empresas mallorquinas, que podrían beneficiarse de una reducción en sus costes fijos energéticos. Unos costes que, en muchas ocasiones, reducen significativamente los márgenes de beneficio y, por tanto, la capacidad de reinversión en la propia empresa.
Desde PIMEM reconocen que el impacto directo a corto plazo será limitado. La crisis en el Estrecho de Ormuz restringe las exportaciones de varios países, incluido EAU. Pero la Federación insiste en que el análisis debe hacerse con perspectiva.
"Si bien es verdad que habrá menos control en los precios del petróleo, entraremos en un escenario de presión baja al haber más competencia. El mercado energético global será menos dependiente de acuerdos tipo cartel, con una OPEP más débil, al convertirse en un mercado más fragmentado y competitivo", apuntan desde la patronal.
NAVIERAS Y DISTRIBUCIÓN, LOS GRANDES BENEFICIADOS
PIMEM identifica un sector que podría salir especialmente reforzado: las navieras y empresas de distribución. Un combustible más barato abarataría la logística, permitiendo a estas compañías reducir precios o aumentar márgenes gracias a una mayor competitividad internacional.
Llevando el análisis a lo que Jordi Mora llama "pie de pyme", el escenario resultante podría traducirse en una bajada del coste de producción, una reducción de la inflación y un incremento del consumo. "Hablamos de un entorno más favorable para muchas empresas, especialmente en Europa", subraya el presidente de la Federación.
RIESGOS
La patronal mallorquina, no obstante, no obvia los riesgos del nuevo escenario. Tras consultar con economistas integrados en la propia Federación, PIMEM advierte de que la mayor fragmentación del mercado puede generar más incertidumbre a la hora de planificar precios.
Además, señalan la posibilidad de que se desencadenen guerras de precios entre productores y que las tensiones geopolíticas —siempre latentes en la región del Golfo— afecten a los suministros y generen nuevas volatilidades en el mercado energético global.







