La diócesis de Mallorca ya ha iniciado los trámites para acoger a algunas de las personas desalojadas el miércoles día 10 de junio de la antigua prisión de Palma, mientras que otras ya están siendo atendidas en distintos recursos sociales. Así lo ha anunciado este miércoles el obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, quien ha reiterado la disposición de la Iglesia a colaborar en los procesos de acogida e integración de los afectados.
Durante una rueda de prensa celebrada en el Claustro de la Catedral de Mallorca, Taltavull explicó que la diócesis ha contactado con personas que residían en el antiguo recinto penitenciario para ofrecerles apoyo y acompañamiento. Según señaló, algunas de ellas se han dirigido directamente a la Iglesia para solicitar ayuda y varios expedientes ya se encuentran en fase de tramitación.
"Queremos ayudar a acoger", afirmó el prelado, quien destacó que la respuesta debe adaptarse a las circunstancias particulares de cada persona.
En este sentido, indicó que, según la información de la que dispone la diócesis, ya existe un grupo de antiguos moradores de la prisión que está siendo acogido en distintos espacios y recursos habilitados para atender situaciones de vulnerabilidad.
Taltavull insistió en que cualquier actuación debe desarrollarse de forma "individualizada" y respetando siempre "la dignidad de cada persona". A su juicio, cada caso requiere un acompañamiento específico que permita atender las necesidades concretas de los afectados y favorecer su integración social.
El objetivo, explicó, es facilitar que estas personas puedan acceder a los recursos necesarios para desarrollar una vida autónoma y normalizada, evitando situaciones de exclusión residencial y social.
La situación de los desalojados de la antigua cárcel de Palma fue precisamente uno de los asuntos abordados este miércoles durante una reunión mantenida entre el obispo y la consellera de Familias, Bienestar Social y Atención a la Dependencia, Sandra Fernández.
Además de este dispositivo de apoyo, el obispo destacó que la diócesis mantiene abiertos otros proyectos de acogida dirigidos a colectivos vulnerables. Entre ellos mencionó la atención a jóvenes migrantes, un ámbito en el que la Iglesia colabora a través de Cáritas y de diversos recursos diocesanos.
Finalmente, Taltavull defendió la necesidad de avanzar en la regularización administrativa de las personas acogidas para que puedan acceder a los mismos derechos y oportunidades que el resto de ciudadanos, una medida que consideró fundamental para garantizar procesos de integración efectivos y duraderos.








