Freixenet escribe hoy un capítulo inédito en su historia con el lanzamiento mundial de Freixenet Mallorca Limited Edition, un espumoso super-premium D.O. Binissalem elaborado en el corazón de la isla. Esta propuesta estratégica, concebida para elevar el posicionamiento premium de la firma a nivel internacional, se ha presentado oficialmente hoy en la isla mediante un exclusivo encuentro que invita a descubrir el origen, el territorio y la sofisticación del estilo de vida mediterráneo a través de una visita privada a los viñedos donde se cultivan las uvas que dan origen a este singular vino y una experiencia sensorial en la histórica finca de Son Moragues consistente en un maridaje con gastronomía típica mallorquina
La iniciativa nace de una estrecha colaboración entre Freixenet, que aporta más de un siglo de maestría elaboradora en espumosos y la histórica bodega José L. Ferrer, afincada en la isla desde 1930. Juntos han creado un puente entre la tradición y la vanguardia para transformar una tierra célebre por sus vinos tranquilos en una nueva y vibrante voz para los espumosos de alta gama.
Una obra de coleccionista inspirada en el mar
Con una producción limitada de tan solo 6.919 botellas numeradas en todo el mundo y un precio recomendado de 29 €, esta edición de colección (Vintage 2025) es una declaración de amor a la isla. El homenaje comienza en su diseño exterior: una botella de vidrio color aguamarina que evoca de forma inmediata la luz y la pureza del mar Mediterráneo que abraza y define el carácter de Mallorca.
Amparado bajo la D.O. Binissalem, el espumoso se elabora a partir de las variedades autóctonas Prensal o Moll (73%) y Giró Ros (27%), cultivadas en viñedos expuestos a una marcada influencia marítima. La uva Prensal o Moll otorga al conjunto frescura, delicadeza y notas de fruta blanca, mientras que la Giró Ros aporta volumen, complejidad y sugerentes matices cítricos y tropicales.
El valor del tiempo y la artesanía
El alma de Freixenet Mallorca Limited Edition reside en el respeto por el detalle y el saber hacer artesanal:
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La Vendimia Nocturna: Para proteger la pureza aromática y la acidez natural, las uvas fueron vendimiadas minuciosamente por la noche entre finales de agosto y principios de septiembre.
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Fermentación y crianza: Ambas variedades fermentaron en depósitos de acero inoxidable a 14 °C. Posteriormente, se realizó el cupaje y el vino base inició una segunda fermentación en botella. Tras una esmerada crianza sobre lías, cada botella ha sido sometida a un removido manual antes de su degüelle, dando vida a un espumoso equilibrado (11% vol. y dosage Brut) y apto para veganos.
Una experiencia sensorial y gastronómica
El resultado en copa es un vino de color dorado pálido, limpio y brillante, que destaca por la finura y persistencia de sus burbujas. En nariz, despliega un perfil fresco y expresivo con notas de manzana verde, pera, níspero y sutiles toques florales mediterráneos sobre un fondo mineral. Su suavidad y perfecta acidez en boca lo convierten en el aliado ideal de la alta gastronomía contemporánea: desde un carpaccio de lubina o mariscos nobles como bogavante, hasta bocados asiáticos con toques de wasabi o postres tropicales.
"Mallorca posee un magnetismo único y una cultura vinícola excepcional que despierta una gran admiración a nivel internacional. Con el lanzamiento de Freixenet Mallorca Limited Edition, nuestro propósito no es solo presentar un espumoso de una calidad excepcional y producción muy limitada, sino también rendir homenaje al territorio, a sus viticultores y a su vibrante estilo de vida ", afirma Martina Obregón, CMO Global de Henkell Freixenet. "Este proyecto une nuestra centenaria maestría en el mundo de las burbujas con la riqueza de las variedades autóctonas Prensal y Giró Ros. El resultado es una propuesta de alto valor estratégico para la marca que consolida nuestra firme apuesta por la premiumización y que inicia un legado gastronómico duradero con esta isla tan extraordinaria."
Un compromiso a largo plazo con el territorio
Este lanzamiento no representa una acción efímera, sino el primer hito de un proyecto a largo plazo. Freixenet sella así un compromiso con Mallorca y su tradición vitivinícola para construir juntos un legado duradero, uniendo el prestigio internacional de la marca con la riqueza cultural y el magnetismo de uno de los destinos más deseados de Europa.








