El alcalde de Sant Antoni, José Tur "Cires", ha presentado el conjunto de medidas diseñadas esta temporada para mejorar la convivencia y la seguridad en el municipio durante el verano e incentivar la protección y el respeto tanto del entorno urbano como del rural.
Entre otras, el edil ha recordado la restricción del tráfico en Cala Salada, que entrará en vigor este miércoles, o la elaboración de un mapa de ruidos.
Según ha explicado, el mapa de ruidos permitirá obtener un diagnóstico técnico que derive en un plan de acción que esperan poder aplicar en 2017 y que podría contemplar la modificación de las condiciones en las que se han otorgado hasta ahora las licencias de ocupación de la vía pública o de actividades comerciales generadoras de ruido.
Además, ha mostrado su preocupación por los robos en viviendas de zonas rurales que se están volviendo a producir.
Tur ha reclamado la colaboración de todas las fuerzas de seguridad y ha mostrado la disposición del Ayuntamiento para atajar esta lacra que ya afectó a Sant Antoni el verano pasado.
El responsable municipal de Medio Ambiente, Pablo Valdés, ha avanzado que se reforzará el servicio de limpieza viaria y que la concesionaria del mismo incrementará tanto los recursos humanos como técnicos.
El Consistorio ha pedido a los establecimientos que son grandes productores de residuos que refuercen con sus propios medios la limpieza de las zonas en las que se ubican.
Además, se ha habilitado en el West un espacio cerrado para que pueda ser utilizado por los empresarios como 'cuarto de basuras' para evitar que el pueblo siga amaneciendo plagado de bolsas de residuos en las calles.
Respecto a la situación de las playas del municipio, el edil ha anunciado que el Consistorio instalará en ellas ocho nuevos puntos de reciclaje y que se pretende reforzar el servicio de socorrismo.
Además, los concesionarios deben concluir en los próximos días el balizamiento con fondeos ecológicos y renovar a lo largo de la temporada el mobiliario de todas las playas.
Por otra parte, entre otras cuestiones, desde el Consistorio han recordado que desde el 18 de mayo está en vigor la ordenanza que regula la venta de alcohol y que las bodegas que abran después de la medianoche están obligadas a adaptarse a esta normativa, por lo que no pueden tener a la vista bebidas alcohólicas.
Asimismo, la modificación realizada a la ordenanza que regula la publicidad dinámica prohíbe la actividad a tiqueteros o integrantes de pasacalles.
Además, el Ayuntamiento ha informado que en este 2016 se han llevado a cabo 30 actuaciones de restablecimiento de la disciplina urbanística, frente a las 40 de todo el año pasado.
Las órdenes de ejecución, por las que el Ayuntamiento insta a los propietarios a mejorar sus inmuebles para evitar riesgos, son hasta ahora 18 (22 durante todo 2015).
En cuanto a las medidas cautelares que afectan a las distintas actividades inspeccionadas se han dictado este año 20 (55 de junio a diciembre de 2015).
Durante el mes de mayo, según el Consistorio, ha habido 78 denuncias por incumplimiento de las ordenanzas municipales.








