El Ayuntamiento de Sant Josep invertirá 2,6 millones de euros para frenar las pérdidas de agua que tiene la red municipal, según ha anunciado hoy el alcalde, Josep Marí Ribas, en rueda de prensa.
El consistorio ha proyectado cuatro obras que comenzarán entre finales de año y principios de 2016, y que están destinadas a cambiar y ampliar canalizaciones que actualmente tienen un rendimiento inferior al 40 %.
Las primeras inversiones se destinarán a la mejora de tres canalizaciones, y tendrán un coste de 1,1 millones de euros, que se financiarán con el remanente presupuestario de este año. Para ello, el Ayuntamiento aprobará una modificación de crédito en el próximo pleno municipal y utilizará un remanente presupuestario para financiarlas.
La segunda obra costará 1,5 millones de euros y se incluirá en los presupuestos de 2016.
El alcalde ha presentado las inversiones junto a la teniente de alcalde de Gestión Administrativa, Paquita Ribas, y el concejal de Obras y Agua, José Luis Guerrero.
Según ha explicado, dado que el mes que viene el Govern balear comenzará las obras de la interconexión de las desaladoras, la prioridad del Consistorio es solucionar el problema la pérdidas antes de empezar a recibir agua desalada.
"Es casi un delito perder agua", ha señalado el primer edil, que ha recordado que el agua desalada será más cara y que sería un problema para el consistorio "pagar por un agua que se pierde por el camino".







