Los trabajadores de Justicia en Baleares denuncian el caos del nuevo modelo judicial. La valoración global del nuevo modelo apenas alcanza un 1,9 sobre 4. Una puntuación que, traducida al lenguaje del aula, representa un suspenso. Pero quizá el dato más revelador es otro: la percepción de que este sistema vaya a mejorar el servicio público de justicia se queda en un exiguo 1,96 sobre 5.
Dicho de otro modo, quienes mejor conocen el funcionamiento real de juzgados y servicios comunes —los propios trabajadores— no creen que esta reforma esté sirviendo para nada.
COORDINACIÓN, CARGA DE TRABAJO Y EFICIENCIA
| Aspecto evaluado | Puntuación | Sobre |
|---|---|---|
| Valoración global de la implantación | 1,90 | 4 |
| Percepción de mejora del servicio público | 1,96 | 5 |
| Coordinación entre unidades | 1,74 | 5 |
| Distribución de cargas de trabajo | 1,83 | 5 |
| Eficiencia en la tramitación | 1,84 | 5 |
Los números hablan con una claridad que no admite matices. La coordinación entre unidades, uno de los argumentos centrales que justificaron la reforma, obtiene una media de apenas 1,74 sobre 5. La distribución de cargas de trabajo, otro de los supuestos beneficios del nuevo sistema, se queda en 1,83 sobre 5. Y la mejora de la eficiencia en la tramitación no pasa de un 1,84 sobre 5.
Tres pilares. Tres suspensos. Un modelo que, lejos de racionalizar el trabajo en los juzgados de las islas, está generando, según sus propios protagonistas, más confusión, más sobrecarga y más problemas cotidianos.
La solidez del informe no es menor. La encuesta de CSIF Justicia Illes Balears no se circunscribe a Palma ni a los juzgados de mayor volumen. Ha recogido la voz de los trabajadores en todas las islas del archipiélago, lo que otorga al estudio una representatividad geográfica y profesional difícil de cuestionar. Con más de 440 participantes, la muestra refleja el estado de ánimo de una plantilla que cada mañana se enfrenta a las consecuencias de una reforma que no ha estado a la altura de sus propias promesas.
UNA REFORMA QUE AÚN TIENE QUE DEMOSTRAR SU VALOR
Los Tribunales de Instancia nacieron con el objetivo de modernizar la estructura judicial española, sustituyendo el tradicional modelo de juzgados unipersonales por órganos colegiados con servicios comunes compartidos. En teoría, una reorganización que debía redundar en mayor eficiencia y mejor servicio al ciudadano. En la práctica, y según los datos recabados por el sindicato, la implantación en Baleares está siendo un proceso traumático que no ha ido acompañado de los medios, la formación ni la planificación necesarios.
Así pues, los resultados de esta encuesta lanzan una señal de alerta a las administraciones competentes. Sin una revisión profunda del modelo de implantación, el riesgo es que una reforma concebida para mejorar la justicia acabe deteriorando aún más un servicio que los ciudadanos de las Illes Balears merecen ver funcionar con garantías.








