La convocatoria, organizada por la Delegación en Mallorca de la Global Sumud Flotilla con la colaboración de colectivos que impulsaron las Marchas por Palestina del pasado 31 de julio, comenzó a las 19.00 horas frente al edificio de la Autoridad Portuaria. Allí se leyó un manifiesto antes de iniciar la marcha hacia Dalt Murada, en un recorrido marcado por consignas como “Palestina libertad”, “no es una guerra, es un genocidio” e “Israel asesina, Europa patrocina”. La acción culminó con la colocación de una bandera palestina en lo alto de Dalt Murada.
En declaraciones a los medios, Evelyn Nicoleno, portavoz de una de las organizaciones participantes, explicó que el objetivo era trasladar todo el “apoyo, fuerza y ganas” a quienes se han embarcado en la Flotilla para exigir el fin del “genocidio atroz que se está presenciando en vivo”. Recordó que la iniciativa contó también con concentraciones paralelas en los puertos de Alcúdia, Portocolom y Sóller, como muestra de que “Mallorca se hace presente en esta acción sencilla pero firme”.
Nicoleno reconoció la dificultad del reto pero subrayó la necesidad de “seguir redoblando la resistencia” ante “oídos necios y asesinos”. A su juicio, se trata de una movilización global: “Ya no son solo países o colectivos aislados, ahora estamos unidos mancomunadamente para decir basta”. Defendió que la Flotilla representa “una labor humanitaria” frente a la inacción de los gobiernos: “Si no responden, salimos los pueblos a decir basta y a llevar la ayuda que se le niega a un pueblo que muere de hambre cada día. Es la vergüenza de la humanidad”.
APOYO DE LA IGLESIA DE MALLORCA
El obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, también se sumó a la iniciativa con un comunicado en el que expresó el respaldo de la diócesis a la Flotilla. Recordó que el Papa León XIV insiste en la necesidad de construir la paz y reclamó gestos concretos que contribuyan a paliar el sufrimiento en Palestina y Ucrania.
Taltavull definió como “humanitario, valiente y pacífico” el gesto de zarpar hacia Gaza para intentar desbloquear el cierre humanitario que asfixia a la población. Aseguró que la Iglesia de Mallorca comparte “apoyo y solidaridad” con la Global Sumud Flotilla en su esfuerzo por abrir un corredor humanitario que permita el acceso a alimentos, medicinas y productos básicos.
“El anuncio que el Papa hace empuja a la Iglesia a denunciar la situación de Gaza y a seguir trabajando sin descanso por la paz”, subrayó el obispo, quien animó a que esta iniciativa sea un “estímulo para no desfallecer en la lucha por la justicia y la dignidad de la persona humana”.