El conseller de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, Vicenç Vidal, ha comparecido esta tarde en la Comisión de Medio Ambiente y Ordenación Territorial del Parlamento de Balears, a petición del Grupo Parlamentario Popular, para informar sobre la desaladora de Santa Eulària des Riu.
Vidal ha recordado que esta instalación desaladora de agua de mar (IDAM) se incluye en el convenio que el Ministerio firmó con el Govern para la ejecución de obras hidráulicas prioritarias que recogía el proyecto, financiación, ejecución y explotación de las desaladoras de Santa Eulària, Ciutadella, Bahía de Alcudia y Andratx, de las que sólo se han recibido las dos últimas que, tal como ha recordado Vidal, "no han funcionado a pleno rendimiento hasta este año".
El contrato del IDAM de Santa Eulalia se otorgó de la Unión Temporal de Empresas (UTE) EDAM Santa Eulària, formada por las empresas SERVICIOS Y PROCESOS AMBIENTALES, SA y AQUALIA GESTIÓN INTEGRAL DEL AGUA, SA por la cantidad de 42.990.600 €, con el plazo de concesión de 15 años, y por el que se comprometía a aportar un volumen de agua de 10.000 m3 diarios, a un coste de 0,7845 €/m3.
En 2010, sin embargo, el Secretario de Estado de Medio Ambiente y Rural modificó el proyecto añadiendo un sobrecoste de 8.020.812,12 € (IVA no incluido), que supone un aumento del 56,5% respecto al presupuesto inicial, aumentando capacidad de producción de la desaladora a 15.000 m3/día. Esto es "el principio de todos los problemas", a juicio del conseller.
Tres años más tarde la UTE concesionaria reclama al Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (MAGRAMA) la resolución del contrato por causa imputable a la administración y la indemnización correspondiente por los daños y perjuicios causados.
En septiembre de 2015, dos meses después de tomar posesión como conseller de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca, Vicente Vidal, se reunió con la ministra Isabel García Tejerina reclamando la recepción de la desaladora de Santa Eulària, entre otros puntos, por lo fue acompañado del presidente del Consell d’Eivissa, Vicent Torres.
Finalmente, el 29 de diciembre del año pasado se resolvió el contrato con la concesionaria por parte del Gobierno del Estado, estimándose parcialmente la reclamación y abonando 26.601.828,85 € (sin IVA) a la concesionaria, reservándose el derecho a repercutir el sobrecoste a la Comunidad Autónoma.
Se llegó a un "acuerdo político entre la Conselleria y el Ministerio", según el conseller, por el cual la "Comunidad se hace cargo de las obras incumplidas" por el MAGRAMA, que asume el "costes del rescate".
Aunque el mes de febrero se llevó a cabo una inspección por parte de los técnicos de ambas administraciones, hoy por hoy la IDAM es propiedad del Ministerio que se reserva el derecho de repercutir el sobrecoste al Govern, por lo que hay que firmar una recepción de las obras adecuada. Una "firma que se fue a buscar el 7 de marzo en el MAGRAMA donde se nos dijo que sería cuestión de días aunque no ha sido así". Y es que los técnicos constataron "lo que ya sabíamos: que las obras no están terminadas". De ahí "la importancia del acuerdo político" que se volverá a poner sobre la mesa, mañana mismo, cuando está previsto un contacto entre la directora general de Recursos Hídricos del Govern y la directora general del Agua del Estado. En este sentido Vidal lamentó que el Estado sólo se acuerde de Balears en época electoral.
Para poder conectar la desaladora de Santa Eulària con la red de abastecimiento en alta de Ibiza, se estima necesario realizar una conducción doble de 400 mm de diámetro que permita la conexión en el centro urbano de la localidad, la impulsión para la conexión con la red en alta de Eivissa y ejecutar un grupo de bombeo para la impulsión comentada, acometida eléctrica del mismo y construcción de una cámara de llaves motorizadas y automatizadas, en las inmediaciones del torrente de Sa Llavanera que permitan la integración y correcto funcionamiento de estas nuevas instalaciones. El importe de estas actuaciones, contemplando tanto la redacción del proyecto constructivo como la ejecución de las obras, asciende a 2,8 millones de euros (con IVA) que asumirá el Govern.
Desde la Agencia Balear del Agua y la Calidad Ambiental (ABAQUA) se está trabajando en las bases de la futura concesión en la que se incluirá la construcción de un depósito por el Ayuntamiento de Santa Eulària, pero antes deberá sufragar un coste de mantenimiento de la desaladora, procurando que con este mantenimiento provisional "podamos procesar una cantidad de agua desalada para el municipio", ha asegurado el Vidal.
El depósito y la conexión a la arteria central de Eivissa se tenía que haber hecho durante la construcción de la desaladora, pero durante los últimos cinco años no se ha realizado. Por ello, desde el inicio de esta legislatura "hemos avanzado con el Gobierno del Estado un acuerdo mediante el cual la conselleria a través de ABAQUA realizaría las inversiones pendientes del Estado y este desbloquearía la situación con la constructora y asumiría el coste de la misma".
Aunque el conseller ha agradecido y ha dado la enhorabuena al Ayuntamiento de Santa Eulària con el trabajo que hace para la gestión de los lodos de la depuradora, ha lamentado que "no nos dejan hacer la conexión con Roca Llisa". El consistorio ha "amenazado, por escrito, con un contencioso si hacía estas obras" que la conselleria quería iniciar ante la urgente necesidad de la puesta en marcha de la desaladora y tiene previstos 150.000 euros para llevarlo a cabo.
Hay que recordar que Eivissa se encuentra en sequía hidrológica desde hace dos años y los acuíferos de la isla están, actualmente, el 47% de su capacidad. Un hecho que minimizaría la puesta en marcha de la desaladora de Santa Eulària. Mientras, la conselleria continúa trabajando para concienciar sobre el ahorro de agua lanzando una campaña de sensibilización que se ha presentado hoy bajo el lema: “L’aigua és un bé escàs. Pensa-hi!".








