El PSOE, el partido que se benefició de los votos comprados por UM hace cuatro años, ha decidido ahora llevar a la Fiscalía una supuesta irregularidad en el voto por correo en Palma. Los socialistas denuncian que han aparecido 50 votos por correo cuya dirección corresponde a una chabola. Raro sí que es y, por lo tanto, se merece una investigación. Lo sorprendente es que el PSOE diga que el PP no tiene interés en investigar -es lo mismo que decir que los populares están detrás de esta irregularidad- y que por lo tanto han tenido que ser los socialistas los que han acudido a la Fiscalía. El PP ha negado lo dicho por el PSOE y recuerdan que en la junta electoral ya estuvieron de acuerdo en llevar el asunto a la Fiscalía. Esperemos que ahora los fiscales actúen con más diligencia que hace cuatro años, pero lo realmente sospechoso es ver cómo actúa el PSOE, que intenta sembrar la duda sobre el PP ante estas irregularidades. Se tiene que investigar, por supuesto, pero estas maniobras de Antoni Diéguez en plena campaña electoral ya no tienen ningún efecto. Nadie se las cree.





