Blanca Suárez y Javier Rey convierten un selfie desde Corea en la foto más romántica de su historia

Blanca Suárez y Javier Rey rompen su norma de discreción con un selfie romántico desde Corea del Sur que muestra la cara más cotidiana y serena de su relación, un amor de largo recorrido que encaja con la nueva idea de pareja viajera, cómplice y poco amiga del ruido.

Blanca Suárez y Javier Rey tomando un selfie en Corea

Blanca Suárez y Javier Rey convierten un selfie desde Corea en la foto más romántica de su historia

Blanca Suárez y Javier Rey rompen su norma de discreción con un selfie romántico desde Corea del Sur que muestra la cara más cotidiana y serena de su relación, un amor de largo recorrido que encaja con la nueva idea de pareja viajera, cómplice y poco amiga del ruido.

Llevan años esquivando el foco en lo sentimental, pero esta vez han hecho una excepción. Blanca Suárez y Javier Rey han compartido desde Corea del Sur un selfie de esos que se guardan en la galería de “momentos que importan”, una imagen que rompe su norma no escrita de discreción y que confirma lo que muchos intuían: lo suyo es amor de largo recorrido, de viajes juntos y calma compartida.

UNA PAREJA QUE HA HECHO DE LA DISCRECIÓN SU MARCA

Desde que se enamoraron en el rodaje de El verano que vivimos, Blanca y Javier han optado por un camino poco habitual para una pareja tan mediática: no explotar su relación como contenido. Ni posados calculados, ni exclusivas románticas. De vez en cuando una imagen robada en un festival, un paseo por Madrid con Pistacho, el perro de la actriz, o una mirada cómplice en un estreno. Poco más.

Por eso el selfie que ella rescata ahora, captado en un espejo de tráfico durante sus vacaciones de agosto en Corea del Sur, tiene tanta fuerza. No es una producción, no es una alfombra roja: es una foto de viaje, con camisetas sencillas y un gesto de complicidad que dice mucho más que cualquier pie de foto.

COREA DEL SUR COMO ESCAPADA DE PAREJA

En las imágenes, la pareja aparece recorriendo algunos de los rincones más emblemáticos de Seúl, como el Museo Leeum, construido sobre el monte Namsan y con vistas al río Hangang. Un tipo de viaje que mezcla cultura, arquitectura contemporánea y comida callejera, muy en la línea de ese turismo que busca experiencias más que souvenirs.

Blanca resume el viaje con un mensaje que lo dice todo: “Agosto 2025. Alma-corazón-tripa llenitos”. Él, por su parte, publica otra imagen del viaje con un sencillo “Hermosos días”, a lo que la actriz responde: “Hermoso usted”. No hay declaración oficial, pero hay un lenguaje íntimo que el público siente como auténtico.

UN AMOR DE LARGO RECORRIDO EN TIEMPOS RÁPIDOS

En un momento en el que muchas historias nacen y mueren en la velocidad de las redes, lo de Blanca y Javier tiene ritmo de película larga. Son dos actores con carreras consolidadas, acostumbrados a pasar temporadas fuera de casa, enlazando rodajes en distintas ciudades, ajustando agendas para coincidir. Ella lo contaba hace tiempo: es complicado mantener el contacto cuando los proyectos te van llevando de un lado a otro.

Precisamente por eso, estos viajes compartidos adquieren una dimensión distinta: no son solo vacaciones, son espacios de pausa y de reconexión, algo que cualquiera que viva entre aeropuertos, festivales y estrenos puede entender muy bien.

Blanca Suárez y Javier Rey posando con un oso de peluche en Corea

GUIÑOS MEDITERRÁNEOS DESDE SEÚL

Viendo las fotos de ambos con looks cómodos, callejeando entre neones y museos, es fácil imaginarles igual de relajados en una escapada a Mallorca en temporada media, paseando anónimos por el Born de Palma o perdiéndose en una cala de aguas tranquilas. Ese tipo de destinos, que combinan gastronomía, cultura y paisajes, encaja con el estilo de pareja que proyectan: menos alfombra roja y más tiempo de calidad sin focos.

En un mundo donde las celebrities convierten cada viaje en una campaña, ellos eligen mostrar solo destellos, y eso conecta con un público que valora la naturalidad: la foto en el espejo, la camiseta básica, el gesto espontáneo.

LA FOTO QUE CAMBIA EL RELATO

No es que Blanca y Javier se hayan vuelto de repente una pareja de exhibición constante. Pero este selfie compartido desde el otro lado del mundo abre una pequeña ventana a su intimidad serena, a esa “calma absoluta” que ella ha reivindicado en entrevistas como el gran valor de su relación.

Quede que dentro de unos meses vuelvan a refugiarse en el bajo perfil, pero la imagen quedará ahí, flotando en el imaginario colectivo: dos actores españoles, en un verano lejano, recordando que el amor también se construye a base de viajes compartidos, humor y complicidad sin estridencias.

Suscríbase aquí gratis a nuestro boletín diario. Síganos en X, Facebook, Instagram y TikTok.
Toda la actualidad de Mallorca en mallorcadiario.com.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Más Noticias