El Ayuntamiento de Calvià ha salido al paso de las críticas formuladas por los socorristas de la empresa Marsave, adjudicataria del servicio de salvamento y socorrismo en las playas del municipio, y ha asegurado que cumple "ampliamente" con la normativa y las recomendaciones de la Dirección General de Emergencias del Govern balear en materia de seguridad en el litoral.
La reacción del consistorio se produce después de la concentración protagonizada este lunes por los trabajadores frente a la sede municipal para denunciar la situación del servicio. Tras la protesta, el alcalde atendió a los representantes de los socorristas y acordó mantener una reunión este martes a las 8.00 horas con el objetivo de abordar sus reivindicaciones.
En su comunicado, el Ayuntamiento sostiene que todas las playas del municipio adaptan sus dispositivos de vigilancia a los criterios establecidos por la Dirección General de Emergencias. Así, recuerda que cuentan con socorristas las playas de Oratori, las tres de Palmanova, las tres de Peguera, Santa Ponça y Magaluf, mientras que en otras playas de menor tamaño, como Illetes, Portals Nous, Cas Català o Cala Vinyes, los concesionarios disponen de socorristas reactivos con la misma titulación, que compatibilizan estas funciones con otras tareas.
El consistorio también defiende que desde 2024 aplica un horario de vigilancia de 10.00 a 18.00 horas entre mayo y octubre, ampliado hasta las 19.30 horas durante julio y agosto, salvo en la playa Palmira de Peguera, donde el refuerzo se prolonga hasta mediados de octubre.
Asimismo, destaca que el pasado año se renovaron las torres de vigilancia en las playas con servicio de socorrismo y que los nuevos concesionarios instalaron puestos de socorro donde anteriormente no existían. También subraya el refuerzo del servicio de vigilancia marítima con dos motos acuáticas adicionales y un incremento del número de patrones.
En relación con la accesibilidad, el Ayuntamiento afirma que las playas adaptadas disponen de los elementos exigidos para personas con movilidad reducida y reconoce que este verano se produjo un retraso puntual en la instalación de algunos servicios en Magaluf y Santa Ponça debido a la falta de concesionario, una situación que asegura ya ha quedado resuelta. Además, informa de la adquisición de nuevo material específico para mejorar la atención a estos usuarios.
Respecto a las reclamaciones de los trabajadores, el equipo de gobierno recuerda que cualquier conflicto de carácter laboral debe resolverse entre la plantilla y la empresa adjudicataria, al considerar que esta es la interlocutora competente y no la administración municipal.
Finalmente, el Ayuntamiento lamenta el "alarmismo" que, a su juicio, intentan generar los socorristas entre residentes y turistas y reitera que las playas de Calvià ofrecen "la máxima seguridad", cumpliendo e incluso ampliando en algunos aspectos las directrices marcadas por la Dirección General de Emergencias.








