La iniciativa de Pimeco pone el foco en el componente emocional y humano que caracteriza al comercio local, destacando la atención personalizada, el cuidado por los detalles y la relación directa entre comerciante y cliente, frente a la frialdad y la inmediatez de las compras por internet. Esta es su apuesta para este San Valentín (14 de febrero).
UNA EXPERIENCIA QUE VA MÁS ALLÁ DE LA COMPRA
La campaña se difunde a través de un vídeo promocional que muestra escenas cotidianas del pequeño comercio, como una floristería preparando un ramo o una librería escribiendo una dedicatoria, y las contrapone con la experiencia impersonal de la compra online.
Según ha explicado Carolina Domingo, presidenta de Pimeco, “San Valentín es una fecha muy significativa porque habla de emociones, y eso es precisamente lo que ofrece el pequeño comercio: tiempo, dedicación y un trato que no se puede sustituir con un clic”.
Domingo ha subrayado que “comprar en el comercio local no es solo adquirir un producto, es mantener vivos los barrios y apoyar a las personas que trabajan cada día en ellos”.
FLORISTAS Y LIBREROS, SECTORES CLAVE
La campaña cuenta con el apoyo de la Asociación de Floristas y del Gremi de Llibreters, dos sectores estrechamente ligados a la celebración de Sant Valentí. “Un ramo de flores o un libro elegido con criterio y dedicatoria explican mucho más que cualquier regalo comprado de forma impersonal”, ha añadido la presidenta de Pimeco.
Desde la patronal insisten en que apostar por el pequeño comercio es una forma directa de cuidar la economía local y preservar la esencia de los pueblos y ciudades de Mallorca, especialmente en fechas señaladas como San Valentín.








