La Conselleria de Agricultura, Pesca y Medio Natural ha levantado 21 actas por incumplimiento de la normativa a partir de las 94 inspecciones llevadas a cabo en viveros a lo largo de 2025 para frenar la entrada de serpientes invasoras, que amenazan a las lagartijas endémicas.
El Servicio de Agentes de Medio Ambiente realizó una campaña específica sobre esta cuestión entre julio y septiembre, especialmente en viveros con mayor presencia de olivos, ha informado el departamento autonómico en un comunicado.
Las 94 inspecciones han sido para comprobar el cumplimiento del decreto de 2023 de medidas extraordinarias y urgentes para la protección de la lagartija pitiusa (Podarcis pityusensis) y la lagartija balear (Podarcis lilfordi), y para la prevención y lucha contra las especies de la familia Colubridae sensu lato.
Como resultado de las 21 actas por incumplimientos del Decreto, ya se han iniciado cuatro expedientes sancionadores, con multas que pueden oscilar entre 100 y 2.000 euros.
El conseller Joan Simonet ha destacado que las sanciones se aplican en defensa de la biodiversidad balear y en la "lucha decidida" del Govern contra las especies invasoras, "una de las principales amenazas para la fauna única de las Illes Balears".
El decreto de 2023 regula estrictamente la importación de árboles ornamentales de gran porte, como olivos, algarrobos y encinas, en cuyo interior puede producirse la entrada accidental de serpientes en el archipiélago.
La entrada solo está permitida por los puertos de Baleares entre el 1 de abril y el 15 de junio y entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre. Fuera de estos periodos, se requiere una autorización excepcional de la Dirección General de Medio Natural y Gestión Forestal.
Cuando se detectan importaciones fuera de plazo o sin autorización, los árboles no pueden salir del puerto y el importador debe decidir en 48 horas si la mercancía se devuelve al puerto de origen o se destruye.
Los viveros, los establecimientos comerciales y los particulares que comercialicen o almacenen árboles ornamentales grandes deben instalar trampas de captura de serpientes o sistemas equivalentes, al menos del 1 de abril al 30 de octubre, con una proporción mínima de una trampa por cada veinte árboles o cada 500 metros cuadrados de superficie.








