Los escaparates de los comercios de la isla se vacían poco a poco. Cada vez son más los pequeños y medianos empresarios de Mallorca que deciden bajar la persiana por última vez. Un goteo constante de cierres, negocios en traspaso o sin relevo generacional que preocupa a la patronal de los comerciantes, PIMECO. “La situación es cada vez más delicada”, alertan.
En los últimos meses, la lista de establecimientos que han desaparecido o buscan relevo no ha dejado de crecer. La Veneciana está en proceso de liquidación; la papelería Verd en Blau, en Son Ferriol, busca traspaso; Ca n’Angela ha cerrado recientemente; y Calzados Marcos se despide por jubilación sin continuidad. A ellos se suman otros como Herboristería Integral y muchos más casos que pasan desapercibidos fuera de su barrio.
Desde PIMECO advierten que esta serie de casos, para muchos aislados, representan una tendencia “preocupante”. “Cierres continuos, aperturas que duran poco y locales que cambian de manos en cuestión de meses reflejan una rotación y un modelo frágil cada vez más presionado”.
MÁRGENES AL LÍMITE Y COSTES AL ALZA
Desde la patronal señalan que uno de los principales problemas de estos negocios es “el aumento de los costes” (alquileres, suministros, personal). Estos costes han estrechado los márgenes hasta poner en duda la viabilidad de muchos negocios. A esto se suman los cambios en los hábitos de consumo, que han desplazado parte del gasto “hacia grandes superficies o el comercio online”.
Algunos sectores lo están notando más que otros. “Son aquellos más dependientes del consumo diario o con menor capacidad de ajuste de precios. El resultado es un equilibrio cada vez más difícil de sostener”, explican desde PIMECO.
EL RELEVO QUE NO LLEGA
La falta de relevo generacional es un problema añadido. Muchos comercios históricos desaparecen no porque no funcionen, sino porque no hay quien quiera —o pueda— continuar con ellos. “Cada vez menos personas están dispuestas a asumir el riesgo de mantener un negocio propio”.
UN CAMBIO DE MODELO
La desaparición del comercio de proximidad está transformando el tejido de barrios y municipios, donde estas tiendas han sido durante décadas “algo más que puntos de venta”.
Menos comercio local implica también menos diversidad y una mayor concentración de la actividad en manos de grandes operadores. Un cambio que, según el sector, “debilita progresivamente el papel de la clase media en la economía local”.
Desde PIMECO reclaman medidas que permitan mejorar la competitividad del pequeño comercio y aliviar la presión sobre autónomos y propietarios.








