Los hechos ocurrieron la madrugada del pasado sábado cuando varios vecinos alertaron al 091 de que había dos niños en el balcón de una vivienda llorando y llamando a su madre.
Según ha informado la Jefatura Superior de Policía de Baleares en una nota de prensa, los agentes se desplazaron hasta la vivienda y vieron a los dos menores en evidente estado de agitación, llorando y llamando a voces a su madre.
Varios testigos informaron que habían escuchado los gritos y lloros de estos dos menores, residentes en la finca, y que llevaban más de media hora solos.
Los agentes subieron al piso y los menores les abrieron la puerta. Dentro de la vivienda no había ningún adulto, si bien los niños se encontraban en buen estado y la vivienda no presentaba estado de dejadez ni muestras de abandono.
A los pocos minutos entró en el domicilio la tía de los niños y dijo a los agentes que únicamente había bajado a comprar y que había tardado cinco minutos. No obstante, los agentes informaron a la mujer que había pasado una hora desde que el 091 había recibido la primera llamada.
Finalmente, la presunta autora explicó que había bajado a dar una vuelta con unos amigos y que no se había ido muy lejos, ya que pensaba que la madre había vuelto de trabajar y estaba con los niños.
Los agentes localizaron a la madre, que informó que había dejado a su hermana a cargo de sus hijos, ya que estaba trabajando, y que le había pedido que estuviera con ellos hasta que terminara su jornada laboral.
Una vez llegó al piso la madre de los menores, los agentes detuvieron a la tía de los mismos como presunta autora de un delito de abandono.








