El GOB ha presentado recurso contra la decisión de la Comisión balear de Medio Ambiente de permitir que la central térmica de Maó aumente un 74% el vertido de aguas calientes y con cloro, procedente de circuitos de refrigeración, en el puerto.
Hasta ahora, la central tenía autorizado un volumen de cerca de 9 millones de metros cúbicos. Ahora, la Comisión ha autorizado un incremento que llega a los 16 millones y alega que se trata de una modificación "no substancial". El GOB, según explica en su comunicado, "discrepa de tal criterio y cree que la autorización incumple diversas normativas ambientales".
En su recurso, el GOB recuerda que la legislación vigente en materia de prevención y control integrados de la contaminación, "establece que una modificación se considerará substancial cuando, en condiciones normales de funcionamiento - como es el caso - se pretenda introducir un cambio no previsto en la autorización ambiental integrada originalmente otorgada, que represente una mayor incidencia sobre el medio ambiente y donde se de, entre otros, el siguiente criterio: un incremento de la emisión másica o del cabal de vertido que figure en la autorización ambiental integrada", y añaden, "parece claro que tal criterio es aplicable al caso objeto de este recurso, para el cual el volumen previsto se incrementa en 74%".
A tal efecto, el GOB ha pedido que los motores diésel de la central sean dotados de un circuito cerrado de refrigeración, una tecnología "que se encuentra ampliamente implantada y que no presenta mayores dificultades al puerto de Maó".






