Según ha destacado la formación en una nota, estas medidas suponen la mayor bajada fiscal de la historia de la comunidad autónoma. Según el PP, más de 250.000 contribuyentes en Baleares se han beneficiado ya de la reforma fiscal, con especial incidencia en rentas medias y bajas, jóvenes, mayores, autónomos, familias numerosas y monoparentales, así como en colectivos vulnerables.
Las medidas incluyen rebajas y bonificaciones en el IRPF, el Impuesto de Sucesiones y Donaciones y el de Transmisiones Patrimoniales.
EL IMPACTO DE LA REFORMA EN SUCESIONES Y DONACIONES
En el caso del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, el Govern ha aprobado la eliminación del tributo entre padres e hijos, abuelos y nietos y cónyuges, lo que ha supuesto un ahorro de 742,5 millones de euros para 24.264 familias. El Ejecutivo ha precisado que el 94 % de las herencias se situaban por debajo del millón de euros.
A estas medidas se suma la bonificación del 60 % o del 35 %, en función de la existencia de descendencia directa, en las transmisiones entre hermanos y entre tíos y sobrinos. De esta bonificación se han beneficiado 2.871 familias, con un ahorro global de 64,82 millones de euros.
Según el balance de la política fiscal del Ejecutivo autonómico, el portavoz parlamentario, Sebastià Sagreras, ha señalado que desde la llegada de Marga Prohens al Govern en mayo de 2023 se ha producido un cambio de modelo claro, al pasar de “subir impuestos y castigar a la clase media” a “devolver el dinero a los ciudadanos”.
Sagreras ha defendido que las bajadas de impuestos responden a una decisión política y ha subrayado que el PP “ha demostrado que es posible reducir la presión fiscal cuando se gobierna con rigor y sin dogmatismos”.







