La circulación de la gripe en Baleares ha registrado un ligero descenso durante la tercera semana del año, al pasar de 73,3 a 64,4 casos por cada 100.000 habitantes, según los últimos datos facilitados por la Conselleria de Salud. Pese a esta bajada, el archipiélago continúa en fase epidémica de intensidad baja, en un contexto marcado por el aumento de otras infecciones respiratorias.
Así lo han constatado los miembros del Comité Autonómico de Enfermedades Infecciosas, que se reúne semanalmente, y que apuntan a un inicio de descenso “lento pero mantenido” de la circulación del virus gripal. Una tendencia moderadamente positiva que, sin embargo, contrasta con el comportamiento del resto de virus respiratorios.
Durante la tercera semana de enero han seguido creciendo las infecciones respiratorias agudas (IRA) causadas por distintos patógenos, no únicamente por la gripe. En la población general, la incidencia se ha situado en 616,5 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 588,2 de la semana anterior. El aumento también se ha producido entre los mayores de 60 años, aunque de forma más contenida: 771,5 casos por cada 100.000 habitantes, frente a los 760,4 registrados la semana previa.
Esta relativa estabilización entre las personas mayores —un colectivo especialmente vulnerable por la presencia de patologías asociadas— estaría detrás de la semana tranquila vivida en los servicios de urgencias de los centros sanitarios públicos, según Salud. Aun así, el sistema sanitario mantiene activados los mecanismos de refuerzo previstos para el invierno.
En este sentido, el IbSalut activó la pasada semana 34 camas adicionales en el hospital Verge de la Salut para hacer frente al incremento de ingresos por infecciones respiratorias. A estas se suman las 25 camas habilitadas desde finales de 2025 en los hospitales Sant Joan de Déu —15 en Palma y 10 en Inca— en el marco del convenio singular con estos centros. El plan de invierno, operativo desde diciembre, contempla la activación de hasta 215 camas durante los meses de mayor presión asistencial.
Repunte de bronquiolitis por VRS
El dato más preocupante de la semana llega de la mano de las bronquiolitis y bronquitis causadas por el virus respiratorio sincitial (VRS). Los expertos del Comité han detectado un incremento notable de estos casos, especialmente entre menores de entre dos y cinco años y mayores de 60. La incidencia ha pasado de 260,7 a 404,6 casos por cada 100.000 habitantes en solo una semana.
Según los especialistas, el repunte entre los niños se explicaría porque este grupo de edad no ha sido inmunizado frente al VRS, a diferencia de los neonatos y los menores de seis meses. En el caso de las personas mayores, la presencia de enfermedades crónicas o un sistema inmunitario debilitado facilitaría el contagio.
El escenario, aunque controlado, mantiene a las autoridades sanitarias en alerta, con la mirada puesta en la evolución de los virus respiratorios en las próximas semanas.








