Todo comenzó en el interior de una discoteca de Playa de Palma, donde, según los testigos, el agresor fracturó un vaso de cristal en la cara de otro hombre, causándole una herida sangrante en la frente. El motivo, según él mismo reconoció después ante la Policía, fue que la víctima había intentado ligar con una amiga suya.
El altercado obligó a los responsables del local a actuar de inmediato: apagaron la música y encendieron las luces para desalojar la sala. Sin embargo, la violencia no terminó ahí.
Una vez en el exterior, el agresor recogió una piedra de grandes dimensiones y se la lanzó contra el pecho de la víctima. Acto seguido, se subió a su coche y trató de embestir con él al herido, poniendo en peligro también a las personas que se encontraban en la puerta de la discoteca.
Antes de marcharse a toda velocidad, le gritó al agredido: "Ahora nos vemos en Son Gotleu". Una amenaza que permitió a los agentes orientar el dispositivo de búsqueda.
LOCALIZADO EN SON GOTLEU
El 091 había sido alertado de la pelea por varias llamadas. Con los datos aportados por los testigos —entre ellos, la descripción del turismo del presunto autor—, patrullas del Grupo de Atención al Ciudadano de la Policía Nacional iniciaron batidas por el barrio de Son Gotleu.
Al poco de llegar a la zona, los agentes encontraron el vehículo con el varón y varios acompañantes en su interior. Al darle el alto, el hombre reconoció haber agredido a la víctima. En ese mismo momento llegaron al lugar el herido y sus acompañantes, lo que desencadenó una nueva situación de tensión entre ambos grupos. Los policías tuvieron que mediar y separar a las dos partes.
SIN CARNET Y CON NUMEROSOS ANTECEDENTES
Las comprobaciones realizadas por la patrulla revelaron que el detenido conducía sin permiso de conducir. Ante la suma de indicios y el testimonio coincidente de la víctima y los testigos, los agentes procedieron a su detención por tentativa de homicidio, lesiones y delito contra la seguridad vial.







