La primera ha tenido lugar en el Hospital de Can Misses (Ibiza) y este jueves será el turno del Hospital de Manacor, según ha informado la organización sindical en un comunicado.
De cara a la próxima semana, entre el 9 y el 12 de febrero, tendrán lugar idénticas asambleas en los hospitales de Inca, Mateo Orfila (Menorca), Son Espases y Son Llàtzer. Todas se celebrarán a primera hora de la mañana, excepto la del Hospital Mateu Orfila, que tendrá lugar a las 14.00 horas.
Con el objetivo de facilitar la participación, las asambleas de Son Espases y Son Llàtzer contarán con conexión por vía telemática, permitiendo el seguimiento tanto a los médicos de Atención Primaria como a cualquier facultativo que desee conectarse.
Los médicos de Atención Primaria de Baleares tienen previsto sumarse a los paros, de una semana al mes entre febrero y junio, que han sido convocados a nivel nacional.
EN CONTRA DEL ESTATUTO MARCO
El motivo es que, a su parecer, el Estatuto Marco firmado por el Ministerio de Sanidad "no protege las condiciones laborales" de lo que se considera la puerta de entrada del sistema de salud nacional.
La Atención Primaria se encuentra "en un nivel asistencial al límite de su capacidad" y atraviesa "una crisis profunda, con profesionales exhaustos y una sobrecarga asistencial cada vez mayor", ha apuntado Simebal.
Así, el actual Estatuto Marco, "lejos de servir para captar y fidelizar médicos", está teniendo un efecto "claramente perjudicial", provocando un "colapso" en el relevo generacional y deteriorando tanto el bienestar de los facultativos como la calidad de la atención a los pacientes.
Desde el Comité de Huelga, formado por la unión de sindicatos que representan a todas las comunidades autónomas y encabezado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), han denunciado públicamente "un fallo estructural de fondo".
Es por ello que, entre otras medidas, han exigido la reclasificación profesional al grupo A1+, reconociendo la formación especializada y el nivel de responsabilidad de los facultativos; la eliminación de las barreras de movilidad e incompatibilidad que dificultan la fidelización de los profesionales; la erradicación de la movilidad forzosa; que las guardias obligatorias hasta los 55 años, tanto en el ámbito hospitalario como en atención primaria rural, computen a efectos de jubilación; y que la hora extraordinaria sea retribuida como hora extraordinaria.
En definitiva, han resumido, las reclamaciones buscan "el fin de unas restricciones laborales que no hacen sino agravar la situación actual" y la implantación de respuestas "urgentes y estructurales" que garanticen la sostenibilidad del sistema sanitario público mediante una normativa que regule y proteja la singularidad de la profesión médica.








