De no haber sido encontrada, habría muerto en dos días. Ahora se recupera gracias a los cuidados de una voluntaria de Artà. La pesadilla de esta pequeña mastina comenzó cuando algún individuo la arrojó a una casa abandonada y en ruinas en Manacor. La dejaron sin agua ni comida. Desde la protectora aseguran que el animal no ha podido acabar ahí por accidente. "Es imposible que se haya caído, tendría que haber saltado metro y medio para llegar al hueco por el que se accede".
El estado del animal era de absoluta desnutrición y deshidratación, aunque gracias a los cuidados veterinarios evoluciona favorablemente "y ya hay varias personas interesadas en su adopción", según informan.
Las redes sociales recogen la indiganción de muchos ciudadanos, hartos de estos casos de maltrato y abandono animal. "Recogemos gatitos en los contenedores de basura casi a diario", lamentan desde Moixos de Manacor y exigen "concienciación y acción por parte de las autoridades".





