Imaginemos: estamos en junio de este año ¿Cuáles son las perspectivas de las Islas? Se da por descontada la victoria de Bauzá en las elecciones por mayoría absoluta, en un cambio de gobierno al que acompañará una leve mejoría de la situación económica por diversos factores. La campaña electoral habrá sido suave, con dos contendientes poco dados a las grandes pugnas y más habituados a un segundo plano, en la que la corrupción se habrá convertido en la baza electoral de unos, y el empobrecimiento de los baleares en el argumento de otros. La victoria del PP en el Archipiélago se habrá visto apoyada en la imparable ola que por toda España se ha extendido en forma de voto de castigo a los socialistas, unido a la firmeza de Bauzá contra la corrupción mediante arriesgados gestos simbólicos, y al desmoronamiento de la otrora formación decisiva: UM. La amenaza creciente de un rescate sobre España –si es que se logra evitar- llevará a que Zapatero tome medidas aún más impopulares, y el inquilino de la Moncloa, un mago de los golpes de efectos electorales, puede anunciar antes de las autonómicas su decisión de no volver a presentarse para tratar de cargar él sólo con todo el peso de la mala situación del país. Las últimas encuestas de todos los medios pronostican el triunfo más arrollador de la historia para un partido, y cabe tener en cuenta que desde 1996 –cuando Aznar obtuvo una victoria peor de la vaticinada- los sondeos han dado al PP un resultado algo inferior al que luego dictaminó las urnas. El último ejemplo de este fenómeno aconteció en las elecciones catalanas, cuando todos los institutos demoscópicos, temerosos de los implacables datos que revelaban sus encuestas, dieron no toda su credibilidad a una derrota histórica a los socialistas. Las mudanzas en los Ejecutivos acarrearán un alza de la confianza económica y el respiro a la presión de unos mercados atentos al efecto psicológico y a la expectativa esperanzadora de los ciudadanos, que con estos factores y la consolidación de las fusiones de las cajas pueden obtener más facilidades para el crédito. El turismo balear puede tener ante sí una temporada halagüeña ante la recuperación a mayor velocidad que España de Alemania e Inglaterra, donde el bajo desempleo en el primer caso y el efecto de las medidas del Gobierno en el segundo pueden traer a más veraneantes a las Islas.
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