La líder socialista, Francina Armengol, afirmó ayer que el Govern del Partido Popular probablemente está ocultando los motivos oscuros que le conducen a no presentar los Presupuestos de su institución para antes del próximo 30 de octubre, fecha límite para poder llevar a cabo la tramitación en tiempo y en forma. Responde, haciendo esta extraña sugerencia, a una intervención del vicepresidente Aguiló en el Parlament, en la que decía que seguramente habría que retrasar esta ley debido a que no se dispone de los datos presupuestarios que debía enviar Madrid. Aceptemos que no es lo más recomendable retrasar los presupuestos e, incluso, aceptemos que esas razones oscuras sean, como parece, la celebración de elecciones generales el próximo 20 de noviembre. ¿Pero va a ser el PSOE quien critique un retraso en la presentación de los Presupuestos, cuando ellos no presentaron los de 2011 ni en octubre de 2010 ni nunca? ¿Ellos van a hablar cuando por su incapacidad para ajustar el gasto a los ingresos nos endeudaron hasta los límites insoportables en los que estamos? ¿Ven por qué es bueno que quienes pierden las elecciones dimitan y se vayan a casa, dando paso a quien no tiene el estigma de la gestión pasada?





