Hay premios que reconocen una trayectoria profesional y otros que, además, sirven para retratar una época. El galardón Personaje Mallorcadiario 2026 concedido a Miguel Fluxà pertenece claramente a esta segunda categoría.
Distinguir al presidente de Grupo Iberostar no supone únicamente homenajear a uno de los empresarios turísticos más relevantes de Baleares, sino también reivindicar a toda una generación de mallorquines que levantaron un modelo económico capaz de transformar unas islas en una potencia turística mundial.
La elección unánime del consejo editorial de mallorcadiario.com resulta plenamente acertada. Miguel Fluxà representa una forma de entender la empresa basada en la visión a largo plazo, la discreción, el arraigo, la responsabilidad social y la capacidad de asumir riesgos cuando Mallorca todavía no figuraba en los grandes mapas internacionales del turismo.
Miguel Fluxà representa una forma de entender la empresa basada en la visión a largo plazo, la discreción, el arraigo, la responsabilidad social y la capacidad de asumir riesgos
Bajo su liderazgo, Iberostar pasó de ser una empresa familiar para convertirse en un grupo global presente en numerosos destinos internacionales, manteniendo siempre Mallorca como centro de decisión. Y eso, en tiempos de deslocalizaciones constantes y multinacionales residenciadas en paraísos fiscales, tiene un enorme valor.
Además, el reconocimiento llega en un momento especialmente simbólico, coincidiendo con el 70º aniversario de la compañía. Siete décadas durante las cuales el apellido Fluxà ha quedado ligado a la expansión turística balear, pero también a la evolución de un sector obligado hoy a reinventarse ante los retos de la sostenibilidad, la circularidad y la competencia global.
No es casualidad que durante la gala de entrega del galardón se reivindicara un turismo que crezca “más en valor que en volumen”, una idea que conecta plenamente con el debate político, económico y social que se desarrolla en la actualidad en Baleares.
En demasiadas ocasiones se tiende a demonizar al empresario turístico, olvidando que detrás del progreso económico de estas islas existen nombres propios que asumieron riesgos, generaron empleo y proyectaron internacionalmente la marca Mallorca.
Miquel Fluxà es uno de ellos. Y probablemente uno de los más representativos. Por trayectoria empresarial, por capacidad de liderazgo y también por una dimensión humana que quienes le conocen destacan de forma recurrente.
El premio, por tanto, no sólo es merecido. También es profundamente justo, como certifica las numerosas personas de todos los ámbitos que arroparon a la familia Fluxà durante el acto en el Club de Mar y la representatividad plural y heterogénea del público asistente.
¡Enhorabuena!


