El Consell de Govern ha aprobado este viernes el decreto ley que modifica la recién aprobada Ley Barceló que regula el alquiler turístico. Desde el ejecutivo aseguran que "restablece la seguridad jurídica" al volver a la versión del artículo 49 propuesta inicialmente por la Conselleria de Innovación, Investigación y Turismo. Señalan, además, que "se introducen medidas para afrontar la emergencia en materia de vivienda" en Balears.
El Govern balear ha aprobado este viernes mediante un decreto ley la modificación de su propia ley del alquiler turístico de Baleares para regular y ordenar el negocio del alquiler turístico de pisos en el archipiélago, una modalidad con mucho éxito en los últimos años. La ley del alquiler vacacional del PP de la pasada legislatura prohibía totalmente el alquiler turístico de los pisos y con la nueva ley aprobada el 18 de julio en el Parlament por los partidos de izquierda (PSIB, MÉS y Podemos) se pretendía ordenar este tipo de alquiler, que es muy habitual en el caso de Palma.
Sin embargo, la ley nació con contradicciones -resultaba inaplicable- por las objeciones de última hora que puso Podem, por lo que el Govern ha intentado salvar la situación con este decreto ley.
DEBE PASAR OTRA VEZ POR EL PARLAMENT
El Parlament balear ratificará la ley del Govern en un pleno extraordinario la primera semana de septiembre tras una negociación de los partidos progresistas para salvar la situación que ha sido "más compleja de lo que debía, aunque bienvenida sea", ha declarado hoy el vicepresidente del ejecutivo y conseller de Turismo, Biel Barceló. El vicepresidente ha subrayado que es "prioritario el acceso" a la vivienda de los ciudadanos de Baleares.
La ley recoge el concepto de "emergencia habitacional" que ha introducido Podemos y su finalidad es aprobar medidas urgentes cuando se detecten dificultades para el alquiler de pisos por parte de la ciudadanía. La "emergencia habitacional", ha explicado el conseller, fija un mecanismo ágil para dar una respuesta "adecuada, proporcionada e inmediata ante estas dificultades".
EL APOYO DE MÉS PER MENORCA, EN EL AIRE
El decreto ley deberá ser ratificado en el Parlament mediante votación que contará previsiblemente con los votos favorables de Podem. No así está garantizado el voto de Més per Menorca, formación que salió del Govern y que se mostrado descontenta con la inclusión de algunos conceptos de Podem en la ley que ha considerado de “estrafalarios”. Los menorquines han manifestado su profundo malestar con la actitud “irresponsable” de Podem y no han desvelado si votarán a en favor. Aseguran que no “queremos ser un problema para el Govern” y que el decreto podría aprobarse “si no votamos en contra”, lo que vislumbra una posible abstención.
LOS ALQUILERES DE MENOS DE 30 DÍAS SE CONSIDERAN TURÍSTICOS
La ley también introduce como novedad que cualquier alquiler inferior a 30 días se considerará turístico y que cualquier plataforma de Internet que comercialice los pisos turísticos deben mostrar el número de registro de la Conselleria de Turismo que permite el alquiler de esa vivienda.
Las plataformas de alquiler que publiciten viviendas para arrendamientos cortos sin el preceptivo número de autorización y comercialicen pisos o casas no registradas podrán ser multadas con hasta 400.000 euros.
CONTINUA LA MORATORIA
El alquiler de pisos a turistas continuará prohibido en Baleares hasta que los consells insulars y el Ayuntamiento de Palma determinen en qué zonas y con qué condiciones se autoriza porque estas instituciones tienen las competencias de ordenación urbanística. Tienen un año para decidir si lo permiten y en qué modalidad. Por ejemplo, es muy posible que en la capital balear, gobernada por las formaciones progresistas, será legal el alquiler vacacional de la vivienda habitual durante un máximo de 2 meses, siguiendo el ejemplo de Amsterdam, mientras que en toda la isla de Ibiza puede que se prohíba totalmente. La ley sí permite el alquiler a turistas sin límite de tiempo en viviendas unifamiliares -chalés- y pareados.
El propósito del ejecutivo es hacer frente al continuo encarecimiento de los alquileres para los residentes de Baleares y los trabajadores temporales que cada año llegan a las islas y tienen extremas dificultades, caso de Ibiza, para encontrar un lugar donde residir.
Por contra, esta modalidad resulta económica y cómoda para los grupos de turistas que permanecen unos días en las islas y disponen de casa propia. Mientras tanto, para el arrendatario puede resultar rentable esta modalidad debido a la gran cantidad de turistas que contratan este servicio a través de portales en Internet.








