El Real Club Náutico de Palma (RCNP) quiere agitar el campo de la vela. Y no con matices, sino con un formato que, directamente, cuestiona lo establecido. El próximo 21 de marzo pondrá en marcha, a modo de prueba piloto, la Sailor King’s Training League (SKTL), una regata que nace con vocación de espectáculo y con una idea clara: competir de otra manera.
Sobre el agua navegarán los monotipos BluSail 24, los mismos que ya han demostrado su versatilidad en la Women’s Cup de la Copa del Rey MAPFRE. Pero el cambio no estará tanto en las embarcaciones como en lo que ocurra a bordo. La SKTL propone una competición más directa, más visual y, en palabras del vocal de vela del club, Hugo Ramón, “más agresiva, atractiva y también polémica”.
Detrás del proyecto hay una mezcla de inquietud y cierto espíritu de ruptura. Pedro Marí, director técnico de vela del RCNP, no esconde la intención: “Queremos montar algo completamente diferente, romper las reglas que conocemos desde hace más de 100 años”. No se trata de sustituir a la vela tradicional, sino de abrir una vía paralela que conecte con quienes se han ido descolgando del deporte. “Hay muchos regatistas que han dejado de navegar y que podrían volver con un formato así”, apunta.
DANDO FORMA AL FUTURO REGLAMENTO
La idea, de hecho, parece haber tocado alguna tecla. Desde que el club empezó a moverla en redes sociales, las llamadas no han parado. Interesados en participar, curiosos y hasta federaciones que ya han mostrado su disposición a ayudar en la promoción. Todo antes incluso de que las reglas estén completamente cerradas.
Porque ahí está una de las claves —y también parte del atractivo—. La SKTL sigue en construcción. María Bover, regatista del club y una de las impulsoras junto a Albert Torres y el entrenador Jaume Genovard, admite que el reglamento aún está en plena “tormenta de ideas”. Lo que sí está claro es que no será una regata convencional.
Entre las propuestas que se barajan, los equipos dispondrán de comodines que se sortearán antes de salir al agua y que podrán utilizar estratégicamente durante la prueba. Desde obligar a un rival a arriar el spinnaker hasta detener la regata. “En la SKTL todo es posible”, resume Genovard, dejando entrever que incluso las prioridades de paso podrían no ser las habituales.
UNA CÁMARA DE 360 GRADOS PARA SEGUIR LA REGATA
El formato también busca acercar la vela al espectador. Cada embarcación llevará una cámara de 360 grados que permitirá seguir la regata —por ahora en diferido— y revisar incidencias. “Un VAR de la vela”, bromea Bover. La intención es clara: hacer de la competición algo más comprensible, más inmediato y, sobre todo, más entretenido.
Los BluSail 24, sin cabina y adaptados para facilitar las maniobras con spinnaker asimétrico, completan el escenario de una regata que quiere ser rápida, dinámica y fácil de seguir. Pero, más allá de lo técnico, el objetivo es otro: convertir la cita en un evento con aire festivo, donde competir y disfrutar no sean conceptos opuestos.
“La vela es un deporte muy arraigado a la tradición, y eso merece respeto”, asegura Marí. “No queremos cambiar el resto de regatas; simplemente queremos hacer algo que todavía no se ha visto”.








