El sindicato profesional de agentes de medioambiente de FESP-UGT ha reclamado hoy que se cubran 27 plazas vacantes de este colectivo en Balears que se encuentra en una situación "insostenible", en la que no llegan a cubrir todas las necesidades de vigilancia del archipiélago. El delegado del sindicato de Agentes de Medio Ambiente de UGT, Manolo Martínez, ha explicado en una rueda de prensa que "hace más de 15 años que no ha aumentado la cifra de agentes" en Balears, cuando la superficie de espacios protegidos y sus competencias no han dejado de crecer desde entonces, de manera que se ven obligados a "dejar de hacer una cosa para hacer otra".
Ha puesto como ejemplo que para poder realizar este verano el control del fondeo sobre posidonia han dejado de hacer vigilancia en otros espacios naturales y ni siquiera tienen capacidad para responder a todos los avisos ciudadanos que reciben de embarcaciones mal fondeadas y solo llegan a entre un 10 y un 20 % de las denuncias telefónicas.
Ha precisado que este verano solo se está actuando en zonas de protección de la Red Natura 2000 pero cuando entre en vigor el Decreto de Posidonia se actuará en todo el litoral donde esté presente esta planta marina protegida y "las necesidades de personal y material serán mucho mayores".
Como "primera medida de impacto" y más urgente para paliar la situación, ha reclamado que se cubran las plazas vacantes que ya están creadas por la administración autonómica, que son 27, y que se sumen a este colectivo las 8 adscritas a reservas marinas (3 de ellas vacantes en la actualidad), de manera que los agentes de medio ambiente pasarían de los 57 actuales a 89, un 56 % más.
Reclaman además a la Conselleria de Medio Ambiente, Agricultura y Pesca un estudio detallado de las necesidades reales tanto de agentes de medio ambiente como de medios para hacer su trabajo.
Piden también la creación de "una unidad marítima en los agentes de medioambiente" especializada en la vigilancia de los 1.428 kilómetros de litoral del archipiélago, "gran parte de ellos protegidos", ha dicho Martínez. También piden un marco jurídico: una ley que defina sus competencias, les dé cobertura y concrete sus funciones.
El secretario general de la Federación de Empleados de UGT, Miguel Ángel Romero, ha alertado sobre el hecho de que Balears "está a la cola en todas las comparativas" con las demás comunidades autónomas en cifra de agentes de medio ambiente, tanto en relación con la superficie, como con la población o los espacios protegidos.
Con los 57 agentes de medio ambiente actuales, la superficie de espacios naturales protegidos de la Red Natura 2000 por agente supera en Balears las 4.100 hectáreas, cuando en Canarias son unas 2.400 y en La Rioja unas 2.300.
En cuanto a la proporción de habitantes por agente, en Balears llega a unos 19.000, sólo superada por la Comunidad de Madrid con 31.000.
Martínez ha puesto como ejemplo la comunidad de La Rioja, con una superficie similar a Balears y que tiene 74 agentes de medio ambiente, cuando la población es inferior y no tienen litoral que vigilar, ni otras competencias que sí asumen los agentes de Balears en materia de residuos y contaminación atmosférica.
Por su parte, Romero ha criticado que el Govern, en vez de cubrir las plazas vacantes y aumentar el número de agentes de medioambiente está externalizando servicios, de manera que "por ejemplo en Formentera se ponen drones a hacer tareas para sancionar y es ilegal porque la competencia para la denuncia es de los agentes de medioambiente".
"Desde el punto de vista de la seguridad jurídica pedimos que se corrija", ha reclamado sobre este servicio de vigilancia de la pesca ilegal.
"Hace más de 15 años que no ha aumentado la cifra de agentes y en cambio nuestras funciones de vigilancia del territorio protegido, el número de especies, los vertidos de residuos, la protección de recursos hídricos y la vigilancia del litoral van en aumento, hay más afección de la población hacia el medioambiente y al final quien lo paga es nuestro patrimonio ambiental", ha advertido Martínez.








