El texto analiza el "relatismo" en la política española, resaltando cómo se emplea la emoción y la construcción de enemigos por nacionalistas e izquierdistas, contrastándolo con la falta de relatos en la derecha, que busca armonía y no antagonismos.
El debate sobre la financiación autonómica en España refleja un sistema agotado y complejo que, a menudo, resulta en más impuestos para los ciudadanos. La presión de comunidades como Cataluña condiciona reformas y perpetúa distorsiones en la gobernabilidad.
La Guerra Fría terminó con el neoliberalismo, pero las élites ahora apoyan el izquierdismo para preservar su poder. La batalla cultural actual refleja un conflicto entre élites, movimientos populares y líderes disruptivos, destacándose la resistencia de los pueblos de Irán y Venezuela.
Giorgia Meloni, criticada por su supuesto neofascismo, se consolida como la líder europea más relevante, con un gobierno estable que fomenta la confianza en Italia y refuerza la posición del país en la geopolítica global. Su enfoque anti-wokista resuena en un contexto europeo en busca de liderazgo.
El autor reflexiona sobre la visión de Europa como un proyecto moral que ha perdido su rumbo, atrapado en burocracia e intervencionismo. Defiende la necesidad de recuperar principios fundamentales que otorguen sentido a la integración europea y el euro.
El triunfo de la derecha en Extremadura refleja un descontento con el wokismo y políticas socialistas, evidenciando crisis en vivienda, economía y feminismo institucional. Vox capitaliza esta insatisfacción, apuntando a un retroceso de la ideología wokista entre los votantes.
El artículo reflexiona sobre cómo la reconfiguración de los roles de género ha llevado a muchos hombres a desafiar el valor de la vida en pareja, provocando un aumento de la soltería y un cambio en la percepción social de las relaciones.
El autor critica la pérdida de pluralidad en TVE y la cancelación de Eurovisión como un acto político impulsado por el gobierno, considerándolo un boicot antisemita. Decidirá seguir el festival como protesta por esta situación y en defensa de la libertad cultural.
El wokismo ha emergido como un nuevo eje en la política, polarizando discursos entre su promoción y el creciente rechazo. Este fenómeno afecta las elecciones y refleja un desajuste entre élites culturales y la clase trabajadora, propiciando reacciones contra un moralismo dogmático.
El presidente Sánchez podría replicar métodos del procés tras el varapalo del Tribunal Supremo, buscando dividir a la sociedad, erosionar instituciones y controlar la justicia, mientras enfrenta casos de corrupción y la presión de sus socios separatistas.
Alianza Catalana se presenta como un partido independentista anti-woke, en contraste con el "Oasis catalán" y las redes clientelares que dominan la política. Su auge refleja el fracaso de las élites actuales que han descuidado problemas sociales cruciales.
Nos dicen que las ZBE tienen por objetivo reducir la contaminación, sin embargo, me inclino a pensar que su principal objetivo es reducir la saturación en beneficio de las neo-castas urbanas burocratizadas compuestas por asalariados públicos y privados de buen nivel. Dicho de otra forma, lo que se pretende es,