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Marina Botafoc: un oscuro objeto de deseo
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Marina Botafoc: un oscuro objeto de deseo

viernes 01 de abril de 2022, 06:00h
Cuando ya se vé la línea de meta en la fase de elaboración del pliego de concurso para la adjudicación de una nueva concesión de explotación de la Marina de Botafoc en el Puerto de Ibiza, los postulantes, sus novios y padrinos comienzan a moverse para estar presentes en la foto fija que se disparará cuando la Autoridad Portuaria baje la bandera de cuadros. En ese momento habrá que presentar los proyectos, y comenzarán los bailes de salón y los arrumacos para conseguir de la Autoridad Portuaria llevarse la concesión; una de las más suculentas por los frutos económicos que se recolectan.

Corinna Graf, la CEO hija de los Graf que dirige Puerto Portals, ha dado un paso adelante y se posiciona con fuerza y presencia ante la inminente presentación en sociedad del nuevo concurso público para la adjudicación, por parte de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB), de la concesión admninistrativa de explotación y gestión de la Marina de Botafoc en el puerto de Ibiza. Graf quiere verse las caras contra otra CEO de armas tomar: la directora gerente de Port Adriano, Isabel Teruel. La pelea va a ser encarnizada, como ya lo es en la competencia de los dos puertos luxurys de Mallorca.

A mediados de este pasado mes de marzo, la CEO de Puerto Portals decidió salir de la sala de confort de la sociedad Puertos y Varaderos de Baleares, en la que se encontraba, y señalarse como administradora, de manera mancomunada, de la empresa que tuvo el título de concesión de la Marina de Botafoc hasta que se lo dieron (en junio hará tres años) a la empresa Ocibar, en la que su competidora Teruel es quien lleva el timón.

Diego Recio Fernández, dueño de las empresas: Paperboat, Teka Sanitary Systems, Amaia Properties 2012, Citec Innova y Ailana Cubed Inmuebles dejó su cargo de administrador, junto a Antonio Torres Rovira, y se lo cedió a Corinna para que ella se hiciera cargo de la sociedad ante la inminente salida a la palestra del pliego de condiciones de la nueva adjudicación por... (aún se desconoce por cuántos) años de la concesión administrativa de gestión y explotación del Puerto Deportivo Marina de Botafoc de Ibiza; una de las piezas de pesca más deseadas por las empresas gestoras de instalaciones náuticas.

Puertos y Varaderos de Baleares compró hace cinco años, con el visto bueno de la Autoridad Portuaria (tras mucho debate en su Consejo de Administración por lo inexplicable de la acción), la concesión de Marina de Botafoc. Y para ello, los empresarios Graf (con el 50 por cien), Nicolás Mayol (25 por cien) y Antonio Torres (25 por cien) pusieron sobre la mesa de sus entonces titulares un buen montón de millones de euros con el propósito de seducirles. Lo consiguieron. Pero, había algo que no encajaba: La concesión vencería en tres años. En cualquier caso, esa minudencia temporal, ese límite, no iba a impedir la adquisición.

Los tres 'intouchables' se hicieron con el control de Botafoc y comenzaron a rondar a la Autoridad Portuaria (en aquel entonces presidida por Joan Gual de Torrella) para que les prorrogaran la concesión a partir de 2019 por 15 años más, en virtud de una ley que da potestad y la opción de las administraciones para prorrogar las concesiones. El incordio era Mayol, con el que Gual mantenía una relación controvertida, por calificarla de una manera suave. Cuando la solicitud de prórroga llegó al Consejo de Administración presidido por éste, todos los consejeros por unanimidad votaron en contra, abriendo la puerta a un pequeño concurso por dos años, y una sola prórroga anual, de Autorización de Ocupación Temporal (AOT) que se llevó Ocibar porque fue, según afirma la APB, "la oferta más elevada y ventajosa" para prestar el servicio portuario a las 432 embarcaciones allí amarradas de las siete presentadas.

Sin embargo, la historia no es del todo como la cuenta esta entidad pública. En una reciente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Baleares (TSJB) sobre el particular, los jueces entendieron que la comisión técnica (con presencia de la Abogacía del Estado) que evaluó las ofertas no lo hizo correctamente y se adjudicó a Ocibar cuando tendrían que haberla otorgado a la que representaba el empresario náutico Ángel Bustos (socio de Marina de Formentera). Bustos recurrió la decisión del Consejo de Administración de la APB, en base a la propuesta de los técnicos, y el TSJB acabó dándole la razón, obligando a la APB a indemnizarlo. Francesc Antich ha solicitado a la Abogacía del Estado que estudie las vías que puedan abrirse ahora (un recurso ante una instancia superior, podría ser) para no tener que regar de millones a la empresa de Bustos.

El total de tasas más las mejoras a la tasa propuesta por la APB como mínimo imprescindible fue de 5.903.866 euros, que tuvo que depositar la sociedad participada mayoritariamente por la familia Zaforteza para hacerce con la AOT de Botafoc; un dineral por sólo tres años de gestión. La idea de Ocibar, como la de todos los que optaron a la AOT, era, es obvio, posicionarse de cara al venidero concurso. ¿Y el negocio? Al ser una concesión temporal y precaria mientras se elaboran las bases de un nuevo concurso, los titulares de una AOT no invierten en mejorar en recinto y dotarlo de nuevas infraestructuras y se limitan al mantenimiento (lo justo y necesario) y la gestión. Eso sí, cobran los amarres, los tránsitos y los alquileres de los locales comerciales y 'hacen caja' durante tres años recuperando lo invertido y optando a algún beneficio.

Y ahora ya están las dos CEOs más relevantes del panorama náutico balear, Graf versus Teruel, cara a cara esperando que Francesc Antich, el presidente de la APB, se decida a convocar oficialmente el concurso de adjudicación; no hacerlo sería una decisión rayana a la prevaricación.

Mientras la familia Zaforteza, y sus socios (la familia industrial vasca Urrutia), velan armas en Port Adriano, Corinna Graf, Nicolás Mayol y Antonio Torres hacen lo propio en Puerto Portals. El duelo comenzará en breve. Según fuentes de la APB, la AOT de Ocibar en Botafoc finaliza este mes de julio y "ya se están preparando los pliegos". El tiempo corre y los plazos se estrechan: conocer qué es lo que se exigirá para presentar ofertas y la cuantía que se pedirá es hoy por hoy una de las informaciones más codiciadas en el sector náutico empresarial.

Mayol apostará fuerte. Seguro. Lo mismo hará el tandem Zaforteza-Urrutia.

Empresario y constructor, ligado de siempre a obras y concesiones portuarias, Nicolás Mayol es cuñado del abogado y ex ministro de Trabajo en el último gobierno de la UCD, Santiago Rodríguez-Miranda. Ambos fueron socios en la empresa Marina Formentera. Con el tiempo, Mayol obtuvo la concesión de Formentera Mar. Por su parte, Antonio Torres es un pulpo empresarial con tentáculos en: Port Med Barcelona, Fontanellas Parque S.A., Aparcisa Port, Bellorofón y apoderado de Aparcamientos Insulares S.A., de Palma.

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