La postal clásica de la Platja de Palma empieza a recomponerse, aunque todavía a medio camino. El Ayuntamiento de Palma ha iniciado la recolocación del muro de piedra que durante meses ha desaparecido del paseo marítimo debido a las obras del colector y la renovación del alumbrado.
Los trabajos han arrancado en el entorno del torrent de Sa Siqui, en dirección a Llucmajor, y se extenderán progresivamente a lo largo del litoral hasta completar la reinstalación de 1.650 metros lineales de este elemento característico.

El muro no solo delimita el paseo, también forma parte del paisaje reconocible de una de las zonas más transitadas de Palma. Su retirada, obligada por las obras, dejó durante meses la imagen de un frente marítimo desdibujado. Más cercano a un espacio en obras que a un paseo turístico.
FASES DE APERTURA PARCIAL
De hecho, la evolución de estos trabajos ha sido todo menos lineal. Desde el inicio de las actuaciones, el paseo ha pasado por fases de apertura parcial, nuevos cortes y tramos reabiertos que volvían a cerrarse semanas después. Una dinámica que ha generado desconcierto entre residentes y visitantes, que han visto cómo la primera línea de playa se transformaba en un espacio cambiante y, en ocasiones, difícilmente transitable.
Ahora, con los trabajos del colector de aguas pluviales ya avanzados, el consistorio ha activado la reconstrucción del muro. Primero en fábrica, después sobre el terreno, donde será recubierto con piedra para recuperar su aspecto original.

FINAL DE LAS OBRAS EN VERANO
La actuación se enmarca dentro de un proyecto de mayor envergadura que combina la reparación del colector —una infraestructura con más de 30 años— y la modernización del alumbrado público de la primera línea de playa. Una intervención financiada con fondos europeos y que, en total, roza los 10,9 millones de euros.
El calendario oficial sitúa el final de las obras este verano. Si se cumple el plazo, la Platja de Palma recuperará un paseo que, para muchos, llevaba demasiado tiempo desaparecido.








