Llucmajor. Este poblado prehistórico tiene un acusado contraste, ya que se conservan muchas de sus estructuras esparcidas por numerosos campos, pero el estado de conservación de estas estructuras es, en general, muy deficiente. Sin embargo, aunque haya bastantes construcciones derruidas, muchas de ellas están ocultas bajo montañas de piedras retiradas de los campos de labor o escondidas entre abundante maleza. Esto deja abierta la posibilidad de que, en el futuro, puedan aparecer nuevos hallazgos, como ha sucedido con la cabeza de Mars Balearicus (guerrero talayótico de bronce), un casco de guerrero y otros bronces. Situado a ambos lados de la carretera, en propiedades privadas, los restos tienen algunos lienzos de muralla y una posible estructura naviforme de 30 metros, en cuyo lado norte se puede reconocer una pared ligeramente más moderna, con una escalera que conduce a la parte superior, posiblemente del talayótico IV. Al otro lado de la carretera hay algunos restos más de la muralla.





