El recordatorio de que se puede estar mucho peor
Una patera en las costas de Cabrera nos sirve de alerta de que, pese a nuestras quejas, pese a nuestro retroceso, pese a que tenemos más que sobrados motivos para quejarnos, hay quienes están tanto peor que hasta les vale la pena arriesgar sus vidas para poder tener nuestros horizontes