Baleares contará con una nueva universidad. El Parlament de les Illes Balears ha aprobado este martes la ley de creación de la Universitat de Mallorca (UMAC), un proyecto que amplía la oferta formativa en las islas y se adapta a las nuevas demandas profesionales.

La nueva institución incorporará titulaciones en sectores estratégicos que, en muchos casos, no se ofrecen actualmente en Baleares, y facilitará que más estudiantes puedan cursar estudios superiores sin salir del archipiélago.
La Universitat de Mallorca contará con una red de campus repartidos entre Palma —con sedes en Son Rossinyol, Coll d’en Rabassa y Jaime III— e Inca, además de una modalidad online. Este modelo “pretende acercar la universidad al territorio y mejorar el acceso a la educación superior” según explican desde el nuevo centro en un comunicado que han emitido esta mañana.
“El proyecto se apoya en la trayectoria de Adema, con más de 30 años de experiencia en formación superior en Baleares, y en su red de colaboración con más de 400 empresas del tejido económico y social de las islas” argumentan desde la nueva universidad.
NUEVAS TITULACIONES Y ENFOQUE PRÁCTICO
La oferta académica se centrará en áreas con alta demanda. En el ámbito de la salud, se prevén grados como Medicina, Biomedicina, Ingeniería Biomédica, Odontología o Nutrición, junto a varios másteres y programas de doctorado.
A esto se suman titulaciones en arquitectura, diseño, tecnología, ciencias sociales o gestión, incluyendo grados como Arquitectura, Bellas Artes, Ingeniería de Datos, Sociología o Diseño de Videojuegos.
En el comunicado explican que el modelo académico apostará “por un enfoque práctico, con aprendizaje basado en proyectos, uso de tecnologías avanzadas como la inteligencia artificial o la simulación 3D, y una formación conectada con el entorno profesional”.
INVESTIGACIÓN Y PROYECCIÓN INTERNACIONAL
La UMAC “nace también con vocación investigadora, con el objetivo de impulsar la producción científica y la transferencia de conocimiento hacia el tejido productivo”. El proyecto prevé colaborar con universidades y centros internacionales para favorecer la movilidad y la proyección global del alumnado.
La nueva universidad destinará hasta 6,8 millones de euros en becas durante los próximos diez años, dirigidas a estudiantes con buen expediente, deportistas de élite y perfiles con dificultades económicas, con el objetivo de facilitar el acceso a la formación.








