La actuación de Bad Bunny en la Super Bowl —o "supertazón" como la ha denominado Iago Neguruela— se ha colado este martes en el pleno del Parlament balear en un tenso intercambio entre el portavoz del PSIB y la presidenta del Govern, Marga Prohens, a cuenta de la inmigración, los derechos y el debate sobre la regularización de migrantes.
Negueruela ha reivindicado el mensaje “positivo” de “orgullo y libertad” del artista puertorriqueño frente a las políticas racistas de Donald Trump, que ha equiparado a las del Ejecutivo autonómico.
Prohens ha respondido al socialista con un llamativo cierre: “Viva Bad Bunny y vivan las personas que vienen a trabajar, contribuir, generar riqueza, integrarse y a respetar nuestras leyes”.
Si al PSOE de veritat li preocupen els drets dels immigrants, el que haurien de fer és exigir al seu delegat del Govern d’Espanya a les Illes Balears que doti de mitjans suficients les Oficines d’Estrangeria per resoldre el col·lapse que pateixen.
Perquè són molt valents per… pic.twitter.com/OZjQtldrJ7
— Marga Prohens (@MargaProhens) February 10, 2026
Al término de su réplica, la presidenta ha criticado que el PSIB lleve dos años defendiendo que “aquí no cabe todo el mundo” y ahora pida regularizar a todos los llegados en los últimos cinco meses “sin pedir ni siquiera los antecedentes penales”.
“Son muy valientes para gobernar contra los de aquí y muy cobardes contra las mafias. Son muy valientes para atacar los símbolos católicos, pero muy cobardes para atacar el burka”, ha lanzado Prohens.
Por su parte, Negueruela ha asegurado que no podía dejar de extrapolar lo ocurrido en la Super Bowl y ha recordado el desfile de banderas en el estadio como símbolo de la diversidad presente también en Baleares.

“Más de 250.000 personas que representan esas banderas viven aquí, trabajan aquí, tienen derechos aquí. Son colombianos, venezolanos, argentinos, ecuatorianos, uruguayos, brasileños, mexicanos”, ha afirmado.
El portavoz socialista ha acusado al Govern de negar derechos a estas personas y ha defendido las regularizaciones anteriores que permitieron a miles de migrantes vivir y trabajar en España. También ha citado como ejemplo a quienes cuidan de mayores y dependientes, a quienes, según ha denunciado, “se niegan los derechos”.
Prohens ha replicado que, si al PSIB le preocupara realmente la situación migratoria, instaría a resolver la saturación en Extranjería, que provoca que personas con permisos caducados pasen a ser ilegales.
La presidenta ha calificado la regularización extraordinaria de “improvisada” y planteada para desviar la atención. “No va de derechos, eso es racismo institucional”, ha concluido.








