Desde hace años, el Real Mallorca ponía a disposición de los jugadores al finalizar los entrenamientos unas piezas de fruta (normalmente naranjas y manzanas), como suelen hacer la mayoría de clubes españoles. Según los médicos del club la ingesta de una pieza de fruta ayudaba a la recuperación de líquidos y sales minerales tras el esfuerzo físico y ayuda a recuperarse más y mejor del esfuerzo realizado. Dicen, que una de las primeras decisiones de la administración concursal para reducir gastos fue suprimir la cesta de fruta. Las quejas de los jugadores cayeron en saco roto por la situación financiera y se dejó de dar fruta. No parece ahora que con la que está cayendo Laudrup convenza al dueño pobler para que se rectifique, así pues todo el mundo lo tiene claro que mientras se esté en concurso no habrá ni naranjas de la china. Otra cosa son los desplazamientos para arreglar los desaguisados de los fichajes fallidos y otras menudencias.





