A partir de este domingo quienes compren una vivienda de hasta 331.859 euros podrán acogerse a las bonificaciones fiscales del Impuesto de Transmisiones Patrimoniales (ITP), una medida que pretende adaptar los incentivos a la realidad del mercado inmobiliario de las Islas y facilitar el acceso a la vivienda a jóvenes y familias.
El incremento del precio máximo entrará en vigor al día siguiente de la publicación en el BOIB este sábado de la Ley de aceleración de proyectos estratégicos y elevará el límite máximo del valor de la vivienda hasta los 331.859,70 euros en Mallorca y Menorca.
Hasta ahora, el tope se situaba en 307.089 euros en Mallorca y en 270.151,20 euros en Menorca. En cambio, en Eivissa y Formentera se mantendrá sin cambios en 378.212 euros, dado que ya se había adaptado previamente a los elevados precios del mercado residencial pitiuso.
Con esta actualización, un mayor número de compradores podrá acceder a las ventajas fiscales aprobadas por el Ejecutivo autonómico para la adquisición de la primera vivienda habitual. Entre ellas figura la exención total del ITP para los jóvenes menores de 30 años y las bonificaciones del 50 por ciento para menores de 36 años, familias numerosas, familias monoparentales y personas con discapacidad a cargo.
Según los datos del Govern, desde la entrada en vigor de estas medidas el 18 de julio de 2023 y hasta el 31 de marzo de 2026, cerca de 2.000 jóvenes menores de 30 años han podido adquirir su primera vivienda habitual sin abonar el impuesto, obteniendo un ahorro medio de 16.950 euros por operación.
Además, otras 3.257 personas pertenecientes a los colectivos beneficiarios de la bonificación del 50 por ciento se han acogido a la medida, con un ahorro medio de 10.385 euros.
En conjunto, más de 5.000 jóvenes y familias de Baleares han obtenido ventajas fiscales vinculadas a la compra de vivienda por un importe superior a los 67 millones de euros.
El Ejecutivo autonómico considera que la actualización de los límites era necesaria debido al encarecimiento de la vivienda registrado en los últimos años, especialmente en Mallorca, donde el incremento del valor medio de los inmuebles había reducido progresivamente el número de operaciones que podían acogerse a las ayudas fiscales.
La medida forma parte del paquete de actuaciones en materia de vivienda impulsado por el Govern y que acompaña a la nueva Ley de aceleración de proyectos estratégicos, orientada a incrementar la oferta residencial y facilitar el acceso a la vivienda en las Islas Baleares.








