Hay dulces que se prueban una vez y se olvidan. Y luego está la ensaimada: un bocado que funciona como souvenir emocional, tanto si la comes recién hecha en una cafetería de barrio como si la llevas bajo el brazo camino del aeropuerto. El matiz importante es este: no todas son iguales. Y cuando la diferencia está en el producto y el oficio, conviene saber mirar.
QUÉ HACE “AUTÉNTICA” A UNA ENSAIMADA DE MALLORCA
La ensaimada tradicional se define por su masa dulce horneada y por un ingrediente central: la manteca de cerdo, vinculada al término “saïm” (de ahí su nombre). En la documentación pública de referencia se recogen sus ingredientes base: harina de fuerza, agua, azúcar, huevos, masa madre y manteca de cerdo. Y, en términos de perfil, se describe como un producto predominantemente dulce donde se aprecia la presencia de la manteca y el aroma a masa horneada.
LOS 2 TIPOS TRADICIONALES (Y QUÉ SIGNIFICAN)
Ensaimada “lisa” (sin relleno)
Es la versión que mejor permite juzgar el punto de fermentación, el horneado y el equilibrio entre suavidad y ligereza. Si una lisa es buena, la casa suele ser fiable.
Ensaimada de cabello de ángel
Existe como categoría tradicional reconocida, elaborada con la misma base y rellena de cabello de ángel.
Es la que suelen elegir quienes buscan una experiencia más golosa, con un extra de dulzor.
7 CLAVES PARA RECONOCER UNA BUENA ENSAIMADA (SIN HACERTE EXPERTO)
1) Etiquetado y origen
Si buscas garantías, prioriza piezas claramente identificadas como Ensaimada de Mallorca y, cuando aplique, con referencias a su control de calidad y origen.
2) Textura: ligera, no “panosa”
Una ensaimada correcta no debe sentirse compacta. La miga tiene que ser tierna, con sensación aireada y un desgarro suave al separar.
3) Azúcar glas: el final, no el disfraz
El azúcar está para rematar y perfumar, no para tapar defectos. Si solo sabe a azúcar, mala señal.
4) Aroma a horno y masa
El olor debe recordar a masa horneada, con un punto dulce limpio.
5) Tamaño y plan
Compra según el momento: pequeña para consumo inmediato; grande si es para compartir. La ensaimada es social: se entiende mejor en mesa.
6) Frescura real (y expectativas honestas)
Recién hecha es imbatible. Aun así, una buena pieza bien conservada mantiene dignidad. Lo importante es no prometerte “lo mismo” que salida del horno.
7) Precio y coherencia
Elaboración con fermentación, manteca y buen horneado no suele ser lo más barato. Cuando el precio es sospechosamente bajo, suele notarse en boca.
CÓMO CONSERVARLA PARA QUE NO PIERDA SU GRACIA
- Guárdala en un lugar fresco y seco, protegida del aire.
- Evita la nevera (endurece y apaga aromas).
- Si está algo “apagada”, un golpe muy suave de templado puede ayudar, sin resecarla.
La regla de oro es simple: aire y frío excesivo son sus peores enemigos.
ERRORES COMUNES AL COMPRAR (Y CÓMO EVITARLOS)
- Elegir solo por foto o por tamaño: primero manda el obrador.
- Confundir “mucho azúcar” con calidad.
- Comprar para varios días sin plan de conservación.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿La ensaimada auténtica siempre lleva manteca?
En la definición tradicional, la manteca de cerdo es un elemento central del producto.
¿Cuáles son los tipos tradicionales reconocidos?
La documentación pública distingue, de forma general, entre ensaimada sin relleno y ensaimada de cabello de ángel.
¿Cómo sé si estoy comprando “una buena”?
Fíjate en textura ligera, aroma a masa horneada y coherencia del producto en conjunto.













