El conseller ha respondido así a una interpelación del portavoz adjunto del PSIB, Marc Pons, que le ha acusado de mantener un “conflicto de intereses permanente”.
“Su manía persecutoria contra este Govern y contra este conseller es enfermiza”, ha replicado Lafuente a Pons, visiblemente molesto por las acusaciones.
El conseller ha defendido que siempre ha actuado conforme al código ético y a la ley, y ha insistido en que no tiene participación en la sociedad familiar ni interés alguno en sus actividades.
“Si tiene cualquier duda se la puedo aclarar. No hay interés personal, no tengo participación en la empresa y me he abstenido de todas las decisiones que se han tomado sobre ella”, ha afirmado Lafuente, calificando de “auténtica vergüenza” que los socialistas “vengan a difamar” cuando, según ha dicho, su abstención garantiza “una situación de total normalidad”.
El conseller ha recalcado además que ni tiene ni tendrá participación en la empresa, que gestiona el puerto de Addaia, en Menorca.
Y ha acusado a Pons de ser el delegado comercial de la trama Koldo en Baleares, además de haberse saltado el toque de queda en plena pandemia, junto a la expresidenta Francina Armengol y otros cargos socialistas, en el Hat Bar.
Por su parte, el diputado socialista Marc Pons ha reclamado a Lafuente que demuestre públicamente que su situación patrimonial no genera un conflicto de intereses, al considerar que el conseller tiene “intereses directos” en la sociedad explotadora del puerto.
“Representa un conflicto de intereses evidente, siendo el conseller y presidente de PortsIB”, ha advertido Pons, para quien la cuestión va “mucho más allá de la ley de puertos” porque “existe un conflicto permanente”.
El parlamentario ha sostenido que el hecho de que Lafuente se haya abstenido en decisiones relacionadas con la empresa familiar “es reconocer que hay interés y conflicto”, y ha concluido que esta situación “no aporta nada bueno al Govern”.
El debate ha tensado el pleno, con un intercambio de reproches en el que el conseller ha acusado al PSIB de “utilizar la difamación como estrategia política”, mientras que los socialistas han insistido en que la transparencia del Govern queda en entredicho mientras Lafuente mantenga vínculos familiares con la concesionaria del puerto menorquín.
Lafuente ha llegado a acusar a Pons de ser el delegado comercial de la trama Koldo en Baleares, además de haberse saltado el toque de queda en plena pandemia, junto a la expresidenta Francina Armengol y otros cargos socialistas, en el Hat Bar.








