Actualidad
La semana pasada, Félix de Azúa formulaba un comprometido diagnóstico: “En España triunfa y seguirá triunfando el espectáculo religioso, estatal y romano, que no tiene la menor relación con la religión cristiana seria”. Se refería a grupos de jóvenes que, a través de la música, decían abrazar la fe,
«Supongo que estarán satisfechos con el sufrimiento de tantas víctimas», reprochó la diputada de Més per Menorca. Para muchos de los diputados éste será el pleno más triste de su carrera parlamentaria, dijo Iago Negueruela, más triste aún (suponemos) que su intervención en la comisión de investigación sobre el caso
Acabada la frágil tregua acordada en el Golfo Pérsico y cuando debiera comenzar una nueva ronda de negociaciones entre los implicados en el conflicto, no podemos sustraernos al marco geoestratégico y sociopolítico que explica la guerra, pero tampoco al trasfondo religioso que exacerba los ánimos de los contendientes. Las tres