El arquitecto Guillem Reynés posa en la entrada de su vivienda y estudio. Foto: J. Fernández Ortega.
"Nací en Can Reynés, que era un edificio hoy ya desaparecido que estaba en La Rambla, junto al Teatre Principal", recuerda al inicio de nuestra conversación Guillem Reynés, quien, como es sabido, procede de una ilustre familia de arquitectos y de médicos. "Mi bisabuelo era arquitecto, mi abuelo era arquitecto, mi padre era odontólogo y estomatólogo, yo volví a ser arquitecto y mi hijo es arquitecto", explica. Nuestro interlocutor estudió la carrera en la Escuela Superior de Arquitectura de Barcelona.
De todos los proyectos que ha ideado, que han sido cientos, Guillem siente un cariño muy especial por el edificio de Caixabank ubicado en el Passeig des Born, ya que está a cincuenta metros de un edificio que hizo su bisabuelo —en donde hoy está el Banco de Santander— y enfrente de una de las grandes actuaciones de su abuelo, que fue la reforma de las escalinatas que llevan a la Seu, de la muralla y de la Torre dels Caps de La Almudaina. "Desearía que mi hijo hiciera también algo en ese entorno", afirma con ternura.
La impronta de Guillem está presente en numerosas obras en Palma, como por ejemplo en el edificio que diseñó en donde antes había estado el Frontón Balear y en el edificio que ideó justo enfrente del IES Ramon Llull. Ambos edificios fueron, además, proyectados y construidos simultáneamente. Son dos obras de las que, según reconoce, se siente muy satisfecho. "En el Edificio Frontón Balear quería que el Passeig Mallorca, en la otra parte de Sa Riera, fuera una especie de continuación de Jaume III en cuanto a su arquitectura de aire regionalista y de prestigio social", subraya.
"Formar parte de la familia Reynés ha sido siempre para mí un orgullo y una responsabilidad", asevera, poco antes de que empecemos a hablar de su abuelo, Guillem Reynés i Font (1877-1918), impulsor del regionalismo. "Fue un arquitecto excepcional, colaborador de Antoni Gaudí, y una persona con muchas inquietudes intelectuales", indica, para añadir: "Mi abuelo ha sido y es una figura muy respetada y añorada en nuestra familia". Precisamente, Guillem hizo su tesis doctoral, calificada 'cum laude', sobre él, convertida luego en libro: Guillem Reynés i Font, una arquitectura interrumpida. El regionalismo como búsqueda utópica de equilibrio entre tradición y modernidad.
A continuación, nos cuenta que cuando su abuelo murió, en 1918, su abuela cerró con llave el despacho en donde su marido trabajaba. "En aquel momento, mi abuela dijo que ese despacho no se volvería a abrir hasta que no hubiera un nuevo arquitecto en la familia", recuerda. Y así fue. Pasados algo más de cincuenta años, la abuela de Guillem abrió de nuevo la puerta de ese estudio a su nieto recién licenciado. Era el año 1970. "Allí estaban los planos y todo el archivo intacto de mi abuelo", rememora con emoción.
De su labor en el mundo de la cultura en su sentido más amplio, cabe recordar que en 1906 participó en el Primer Congreso Internacional de la Lengua Catalana, con la ponencia Necessitat de reconstituir el llenguatge català en els oficis tècnics i en l'art de la construcció. Con posterioridad, en 1912, fue nombrado miembro de la Academia Provincial de Bellas Artes de Palma. Por otro lado, entre 1905 y 1918 Guillem Reynés i Font fue también arquitecto provincial y diocesano en Mallorca.
Su hoy nieto fue también nombrado arquitecto diocesano de la Catedral, en la década de los ochenta, ejerciendo como tal hasta principios de la década de los años veinte de este siglo, que fue el momento en que se suprimió ese cargo. En este contexto, le preguntamos su opinión sobre la reforma o restauración que llevó a cabo Gaudí en la Catedral de Mallorca entre 1903 y 1915, a instancias del obispo Pere Campins. "Gaudí no hizo en sentido estricto una restauración en la Seu, sino que realizó diversas innovaciones, sobre todo volviendo a una visión longitudinal del espacio, en contra de la visión diagonal característica del gótico", afirma Guillem.
"Gaudí fue el instrumento del obispo Campins para llevar a cabo su propia visión litúrgica y arquitectónica de un templo, una visión que, a mi juicio, no sería la adecuada para un edificio gótico como es la Seu", critica seguidamente. Continuando con su argumentación estrictamente técnica y hablando ya en general, Guillem establece, por otra parte, una diferencia esencial entre el gótico nórdico y el gótico mediterráneo: "La filosofía de la luz del primero se convierte aquí en la estética de la luz".
Esta estética de la luz no habría sido aplicada en toda su intensidad en la segunda gran reforma realizada en la Seu, la del artista Miquel Barceló en la Capilla del Santísimo, ejecutada entre 2000 y 2007. "Admitiendo que la Catedral es un contenedor de cultura y ha de incorporar el arte moderno, en este caso concreto debemos sopesar si el mural cerámico de Barceló dialoga o no con el espíritu gótico mediterráneo", expone. "Personalmente, tengo mis dudas en ese sentido", apostilla Guillem.
A lo largo de nuestra conversación hablamos también de cuestiones algo más personales, como por ejemplo de su boda en 1971. Inicialmente, vivió con su mujer en un piso de la calle Vasco de Gama y luego en una vivienda de la calle Almirall Bonifaz, mientras que su despacho estaba en la calle Marquès de la Sènia, tres vías ubicadas en la barriada de Son Armadans, que en aquel entonces estaba conformada, básicamente, sobre todo por chalets.
"A mediados de los años ochenta compré también en Son Armadans la casa en donde he vivido desde entonces, que a su vez pasó a ser también mi despacho", concreta. En dicho despacho llegaron a trabajar hasta veinticinco personas en total. De aquella época, Guillem recuerda con cariño enclaves como la Casa dels Set Pisos, el Gomila Park, la guardería infantil Fe Bonda y otros espacios hoy ya desaparecidos. "En Son Armadans nos conocemos casi todas las familias, pero al mismo tiempo mantenemos nuestra privacidad, que es algo muy mallorquín", dice con una sonrisa.
También charlamos con Guillem sobre fútbol, que es su otra gran pasión. De joven jugaba como "delantero centro rompedor" y ya de adulto pasó a ser directivo del Real Mallorca. Cuando compró el club el Grupo Zeta, Antonio Asensio decidió que Guillem fuera el nuevo presidente, labor que desempeñó entre 1999 y 2001. "Por casualidades de la vida, que no por méritos míos, fue el mejor momento del Mallorca en su historia", evoca con nostalgia, confirmando seguidamente que hoy sigue siendo socio bermellón.
Cambiando totalmente de tercio, le preguntamos a Guillem cuál es su valoración actual sobre los servicios municipales. "Son Armadans es una barriada que hoy está mucho más limpia que antes, esto es indudable", destaca. Esa percepción de la labor de Emaya la hace extensiva, además, al resto de barriadas de Palma.
El equipo de gobierno que preside Jaime Martínez ha llevado también a cabo recientemente otras actuaciones de mejora en Son Armadans. Así, en la calle Fra Juníper Serra ha arreglado y ampliado las aceras, y también ha cambiado todos los árboles en dicha calle, pues las raíces de los antiguos árboles dañaban los alcorques y las veredas. Esta actuación fue ejecutada por Cort a principios de este año. Otra iniciativa reciente ha sido la adecuación de las aceras de la calle Marquès de la Sènia para que sean totalmente accesibles.
Todas estas mejoras las hemos podido constatar mientras nos dirigíamos a la casa de Guillem, que es un verdadero enamorado de Son Armadans. Nuestro entrevistado de hoy nos confirma, por último, que todavía sigue trabajando como arquitecto y dirigiendo obras muy importantes, como por ejemplo la rehabilitación de Can Oleza. "El despacho —denominado GRAS— lo lleva ya mi hijo, lógicamente, que está al frente de un numeroso grupo de arquitectos, que son hoy extranjeros en su mayor parte", resume. El gran legado de los Reynés continúa y continuará, sin duda, en muy buenas manos.
El entrenador del RCD Mallorca hace alusión al Real Madrid - Barça de la final…
El 'Sant Sebastià Petit' de Palma ha llenado de actividades el Parc de Sa Riera,…
Durante los años 2024 y 2025, la temperatura superficial del Mediterráneo ha registrado valores por…
Ambos riñeron a bordo de sus respectivas embarcaciones y el acusado siguió al otro hasta…
Los de Arrasate pierden ante un Rayo (2-1) que acaba con diez y son decimoséptimos…
Tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa por parte de las fuerzas estadounidenses…
Esta web usa cookies.