Promueve la inclusión social

El autoconsumo compartido acerca la energía renovable a la ciudadanía balear

Técnico instalando paneles solares en un edificio bajo un cielo nublado

El autoconsumo compartido en Baleares, impulsado por el Govern, permite a ciudadanos y pequeñas empresas acceder a energía solar sin inversiones iniciales. Este modelo promueve la inclusión social, reduce la pobreza energética y favorece la sostenibilidad ambiental.

El autoconsumo compartido se consolida en Baleares como una de las principales vías de acceso y ampliación de la energía renovable. Impulsado por el Govern a través del Institut Balear de l’Energia (IBE), este modelo permite a ciudadanos, pequeñas empresas y entidades beneficiarse de la energía solar sin necesidad de disponer de placas propias ni realizar una inversión inicial. 

“El reto de la transición energética no es solo incrementar la producción de energía renovable, sino garantizar que sus beneficios lleguen al conjunto de la ciudadanía”, destaca el conseller de Empresa y Energía, Alejandro Sáenz de San Pedro. En este sentido, subraya que el autoconsumo compartido “es una herramienta clave para situar a las personas en el centro de la política energética y para eliminar barreras económicas y técnicas”. El modelo está especialmente pensado para quienes viven en edificios plurifamiliares, no cuentan con cubierta en su vivienda o no pueden asumir el coste de una instalación individual. 

Alejandro Sáenz de San Pedro García en una entrevista en su oficina
Alejandro Sáenz de San Pedro habla sobre el futuro del comercio en Baleares.

A través del autoconsumo compartido, la energía generada en instalaciones solares ubicadas en cubiertas de edificios públicos o espacios municipales se reparte entre distintos usuarios situados en un radio próximo. Según explica el director general de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático, Diego Viu, los participantes acceden a esta energía mediante una cuota anual por kilovatio contratado, con un precio estable y sin asumir costes de mantenimiento ni de gestión. 

El sistema presenta, además, importantes ventajas prácticas: no requiere realizar obras en las viviendas ni cambiar de compañía eléctrica, lo que simplifica el proceso y facilita la incorporación de nuevos usuarios. “Este modelo permite reducir la factura eléctrica de forma directa”, apunta Viu, al tiempo que contribuye a un sistema energético más eficiente y basado en la producción local. 

director general de Economía Circular, Transición Energética y Cambio Climático, Diego Viu

UN DESPLIEGUE QUE AVANZA EN TODAS LAS ISLAS

El autoconsumo compartido ya es una realidad en numerosos municipios del archipiélago. En Mallorca, las instalaciones están operativas en Artà, Campanet, Capdepera, Consell, Palma, Esporles, Llucmajor, Sa Pobla, Santa Eugènia, Selva, Ses Salines y Sineu, mientras que nuevos proyectos se encuentran en construcción en municipios como Calvià, Montuïri, Bunyola o Porreres. 

En Menorca, el modelo funciona en Ciutadella, Mercadal, Ferreries y Sant Lluís, con nuevas instalaciones previstas en Maó y Es Castell. Por lo que hace referencia a Ibiza, el autoconsumo compartido ya está operativo en Sant Antoni de Portmany y se prepara su implantación en Ibiza ciudad, Sant Jordi y Sant Josep de sa Talaia. En Formentera, el IBE trabaja en la planificación de futuros proyectos para extender este modelo a toda la isla.

El objetivo del Govern es ambicioso: ejecutar al menos un proyecto de autoconsumo compartido en cada municipio de Baleares durante la legislatura, reforzando un modelo energético comunitario, sostenible y de proximidad. 

MPACTO SOCIAL Y AMBIENTAL

Más allá del ahorro económico, el autoconsumo compartido tiene un marcado componente social. El programa prioriza la incorporación de hogares en situación de vulnerabilidad, familias con dificultades económicas y pequeñas empresas, contribuyendo a reducir la pobreza energética y a hacer más inclusiva la transición energética. 

Desde el punto de vista ambiental, estas instalaciones permiten aumentar la producción de energía renovable local, reducir las emisiones de dióxido de carbono y disminuir la dependencia de combustibles fósiles. Un avance que refuerza la autosuficiencia energética de las islas y favorece que la energía producida permanezca en el territorio. 

REFUGIOS CLIMÁTICOS EN CENTROS ESCOLARES

Además, el Govern ha lanzado un plan pionero que une generación de energía solar para autoconsumo con la creación de refugios climáticos en colegios. Uno de ellos se ha iniciado este mes de diciembre en CEIP Son Oliva de Palma y consiste en una gran marquesina fotovoltaica que, además de dar sombra y proteger frente al calor, generará energía limpia para la propia escuela y edificios públicos cercanos, cubriendo alrededor del 30 por ciento de su consumo y reduciendo emisiones de dióxido de carbono. 

Con nuevas instalaciones previstas y futuras convocatorias de participación ciudadana, el autoconsumo compartido se perfila como uno de los ejes clave de la política energética del Govern, posicionando a Illes Balears como un referente en transición energética, innovación y participación ciudadana.

Paneles solares instalados en un edificio para autoconsumo compartido
Los paneles solares son clave para el autoconsumo compartido en Baleares.
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